
Por Delio Guerra Ibarra
Las notas disonantes del acordeón de Andrés “el turco” Gil y la voz nítida y melodiosa de Gabriel Chamorro se unieron formando un grupo vallenato, logrando así tener una gran fanaticada y seguidores en su época, pero después de grabar varios long play y estar en sus mejores momentos, se separaron. Luego de la separación, “el turco” Gil hizo unión musical con William Dangond “el palomo” padre de Silvestre Dangond; remplazando como cantante a Chamorro. De esta nueva unión nace un primer trabajo musical titulado “EL CANTANTE” del cantautor Daniel Celedón Orsini, que fue un gran éxito.
William Dangond, amigo e inseparable compañero de estudio y de travesuras, invitó a Álvaro Molina Silva a una gira musical que el conjunto realizaba por los pueblos y municipios de la Guajira , Cesar y Magdalena. Cuenta Molina Silva, que en el bus en el que se transportaban ya estaban todos los del grupo, pero William le comento a su compañero de fórmula, “el turco” Gil, que esperara unos minutos más porque hacía falta un amigo de él, todos estaban a la expectativa y en esos momentos entró Álvaro Molina, era la persona que faltaba. El “Turco” Gil cuando lo vio subir lanzó esta expresión: “¡Muchachos, miren a Chamorrito!” y todos los del grupo soltaron la risa.
Desde ese momento la agrupación y todos los amigos del folclor vallenato empezaron a llamarlo Chamorrito por su gran parecido con Gabriel Chamorro, el ex-cantante del grupo, y así quedo bautizado. Álvaro Molina Silva nació en el año 1957, en Urumita (Guajira), del hogar conformado por Rosenda Silva y Néstor Molina. Su madre, una ama de casa y su padre, un educador pensionado con más de 40 años de ejercicio en la profesión, urumiteros de raíz y de cogollo. Molina Silva desde niño fue muy inquieto y díscolo, su gran sueño era ser médico o aviador, cuenta Molina que los castigos que él recibía de su padre eran escribir poesía de Julio Flórez y que aún recuerda y recita al pie de la letra. Estudió la primaria en Urumita, su pueblo natal, y parte del bachillerato en Villanueva (Guajira), en el colegio Roque de alba, donde hizo amistad con Chiche Ovalle, Fred Quintero, Ponchito Cotes, Israel Romero y Beto Zabaleta.
Su vida musical empezó desde la adolescencia, haciendo coro en el conjunto del colegio conformado por “el pollo” Israel Romero y Beto Zabaleta, dice que su vena artística viene de su abuelo paterno Antonio Molina, coronado acordeonero solitario y cantador de versos que le hacía a su abuela. En el año de 1977 se viene para Barranquilla a cumplir su sueño de ser un profesional en la rama de la medicina, pero en sus venas ya tenía la inyección del vallenato. Fue en Curramba donde grabó con Ismael Rudas y Adaníes Díaz.
Chamorrito, compositor de unas decenas de canciones que han sido grabada por: BETO ZABALETA, JORGE OÑATE, LOS DIABLITOS, EL BINOMIO Y LUIS “EL PADE” VENCE entre otros, no se considera un compositor consuetudinario, porque compone cuando le nace o se inspira en hechos reales, él no inventa. Corista de varias agrupaciones vallenatas, como son: Diomedes Díaz y Juancho Roy, fueron 14 meses de la locura; Elías Rosado y Juancho Roy, Diomedes Díaz y Colacho Mendoza; y Jorge Oñate y el Chiche Martínez. Fue muy acogido en los grupos de los que hacía parte. Vivió una gran cantidad de anécdotas que para contarlas se necesitan 15 velorios de los pueblos macondianos, cuenta Chamorrito que la música y el matrimonio hizo imposible terminar su carrera profesional, se casó en Sabanalarga, un municipio de Barranquilla, con Nidia Aguirre y de este matrimonio nacen 3 hijas.
Chamorrito, un andariego y mujeriego consumado, no podía dejar por fuera la casta de su padre, por tal razón incursionó como educador, fundando la primera escuela de música vallenata en Barranquilla, la cual bautizó con el nombre de Teotiste Araujo de Molina. Allí enseñaba a tocar acordeón, guitarra y canto, esta escuela fue reconocida en toda la región Caribe por su participación en todos los festivales de música vallenata que se celebran en las diferentes regiones de la costa, y sus alumnos dejaban en alto el nombre de la escuela, en esta estudió Mauricio D´santi, un alumno muy aventajado que ha logrado coronarse rey en las diferentes categorías. La escuela, al cumplir los diez años de funcionamiento fue felicitada por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, por apoyar el folclor y la cultura. En estos momentos, con 56 años de edad, Chamorrito cursa el último semestre de administración de empresas en la Universidad de la Guajira seccional Villanueva. Dice el refrán: “loro viejo no da la pata”, pero Chamorrito está dando la pata y el pico, porque además de su proyecto de grado este año, paralelamente, está trabajando, en otro proyecto musical titulado Racimo de corazones, este trabajo contiene 9 canciones de su autoría, que han sido éxitos, y grabadas por diferentes grupos vallenatos reconocidos y en donde él canta a dúo con ellos. ¡Muchos éxitos a Álvaro Molina Silva “Chamorrito” en su nuevo trabajo discográfico y en su proyecto de grado!

