Por José Vargara Solano
Ha sido asesinado un primo hermano. Su infausto deceso me heló la sangre y sentí en mi corazón un dolor profundo al considerar que Amaury Solano Cerchar fue una persona de bien, de una familiaridad sin límites, de conducta intachable, su amistad apreciada por una sociedad que hoy lamenta ese repudiable crimen en que se le segó la vida en un momento inesperado. Se desplomó como el estrépito de una catarata.
Quien fuera el hombre justo, honesto, afirmando siempre valores positivos cayó asesinado por la mano asesina de un delincuente mental que traicioneramente ataca a un ser indefenso en una cobarde acción criminal.
No es justo que este cobarde crimen quede en la impunidad como suele suceder muchas veces donde se teme hacer justicia. No podemos permitir que el delito atroz prosiga su carrera como bestia salvaje perturbando la tranquilidad ciudadana y la de los hogares donde reina la paz y la tranquilidad.
Como recuerdo a la familia reunida por las tarde en la puerta de su casa en Distracción donde nacieron. En franca camaradería la charla se hacía amena cuando nuestro tío Alejandro “Tío Jando” evocaba aquellos tiempos apacibles cuando la molienda de caña en la finca El Ceibal estaba en su apogeo. Y allí estaban sus hijos escuchando aquella voz sabia de nuestro tío quien siempre vio una esperanza en sus hijos.
Luego nos deleitábamos con el tinto que no faltaba en casa – tradición barranquera- cuando Micaela “Mica” Cerchar nos obsequiaba ese aromático café natural cultivado en las serranías de San Pedro en Barrancas.
El tiempo ineludible quiso que cada quien tomara rumbos distintos en busca de un mejor porvenir. No obstante nuestra hermandad siguió ya en Barrancas, Riohacha donde el primo Amaury forjó su porvenir igual que Crescencio “Cresce” su hermano.
Hoy la suerte es otra, este hogar de dulces bondades, de un cariño sin par, se encuentra ensombrecido de dolor por la pérdida irreparable de nuestro primo hermano. No es justo que los mediocres, los de mente obtusa, mentes en obra negra, los incivilizados, sin ningún asomo de cultura lleven a un hogar y a una sociedad al caos y la desesperación.
Hoy queda un hogar sumido en el dolor, sin la presencia del jefe de la casa Amaury José Solano Cerchar, de 80 años, casado con la riohachera Luz Aurora Iguarán de cuya unión nacieron Carlos Eduardo, Jorge Mario, María Margarita y Luis Gabriel Solano Iguarán.
Sus hermanos fueron: Jorge, Deyanira (Pancha) Suanny, Crescencio, Glenis (fallecida) Solano Cerchar.
En esta hora de dolor intenso desplegamos nuestras notas de condolencia a la familia Solano Cerchar, Solano Iguarán por la triste partida de nuestro querido primo hermano en que jamás pensó que su vida la acabara un triste y ruin miserable.