Por Martin Barros Choles
El día 8 de marzo, se ha consagrado como el día internacional de La Mujer, cuya celebración se emprendió a partir del año 1911, originada de las luchas, que se emprendieron desde el inicio del siglo XX, pero las celebraciones se marchitaron, por motivo de las dos guerras mundiales. En el año 1975, se proclamó el día internacional de la mujer, a través de las Naciones Unidas, para que fuera adoptada e implementada, por los países del mundo, de manera globalizada internacional. La mujer, aun cuando han conquistado y reivindicado, derecho de igualdad, todavía falta equilibrio de género.
Algunas naciones árabes, tribus étnicas, restricciones ideológicas y políticas, aún siguen vigentes, en los libros sagrados y códigos, de convivencia social-comunitarias, tratando a la mujer, como objeto utilizable, sin derecho de amparo, de manera indiscriminada. En territorio árabe, las mujeres no tienen derecho, ni siquiera con los hijos, al igual que tribus africanas, comercializan y venden, a las mujeres sin su consentimiento. Están supeditadas a condiciones de rigidez, con limitaciones y prohibiciones, castigables. Cuando se incumplen los ordenamientos y las disposiciones, por cualesquiera sean las circunstancias que no se superan por mandato religiosos, coartando la libertad, predominando la sumisión, humillación y la violación; de los derechos humanos. Vender las niñas en infancia y esclavizar, a la mujer es una infamia. No ha habido forma de que algunos gobernantes y mandatarios, transformen las nefastas costumbres, de negarle a la mujer los derechos naturales y políticos, menoscabando su dignidad, imponiendo el miedo y drásticas sanciones; establecidas en sectarias ideologías, que impiden que las mujeres, se liberen de los yugos de sometimiento debidamente controlados.
Europa, Estados Unidos y América Latina, de manera universal, conmemoran el día 8 de marzo, día especial e internacional de La Mujer, rindiéndoles tributo y reconocimientos merecidos. De igual forma se exaltan antecedentes históricos, labores y actividades; emprendidas por el sexo femenino, remembrando la trayectoria histórica, fundamentamentada, en el empeño de la mujer, frente a sus responsabilidades, no sólo la de parir, criar hijos y ocuparse; de los oficios domésticos del hogar. A la mujer antes del siglo XX, ni siquiera se le reconocía el derecho de identificación, para portar cédula de ciudadanía y participar, democráticamente en elecciones populares. En Colombia se comenzó a reconocer nacionalidad a la mujer, para sufragar y elegir a partir del año 1958
La mujer es el ser especial, que nos embriona, en sus entrañas, hasta nacer, nutrirnos de su pecho, con atenciones y cuidados, en el desarrollo del crecimiento formal y educativos. Si amamos y queremos a nuestra madre, nos asiste el deber moral, de apoyar a la mujer, contra toda clase de maltrato y protegerla, de la violencia intrafamiliar, política, religiosa y vándalas; que ponga en peligro la integridad física y moral de la mujer.
La desigualdad de género no debe medirse por la fuerza, ni el machismo. Las condiciones física que nos diferencian, no son motivos de exclusión, en oportunidades relativas asuntos laborales, representativos y actividades de servicios. La mujer, es el reflector que ilumina los espacios públicos y privados, como el hogar. Donde falta la mujer, el ambiente está empañado o apagado. A ella le toca atender arduos deberes y compromisos, de responsabilidad con los suyos y resolver necesidades de toda índole. Las mujeres son necesarias y útiles, para muchas cosas, los varones debemos comprender y corresponder, siempre a la mujer en apoyo, con amor, amabilidad, consideración y afectos; sobrellevando las causas negativas, que se originen por motivos de: errores, equívocos, desquiciamientos, confusiones, dudas, tribulaciones, desentono, ofuscamiento verbal y exaltaciones.
No dejemos de perdonar a una mujer, sin que el perdón siempre, implique compromiso de continuidad. Los trastornos hormonales pueden desfasar, trastornar y desarticular a la mujer, repercutiendo en actitudes y modales corregibles. El término mujer, lo representan: madres, hijas, abuelas, hermanas, cónyuges, tías, sobrinas, compañeras, amigas, vecinas, etc. Que vivan las mujeres, no solo en el día internacional, sino todos los días. Abrazos y besos.