Por Martin Barros Choles
La cultura es patrimonio de valor inmaterial, digno de: respeto conservación y cuidado. Con ella reviven historia y emprenden novedades. La cultura encierra tradiciones y costumbres vividas. Nos alivia el anuncio del rescate del patrimonio histórico de la capital de La Guajira, por la administración del Distrito de Riohacha, en respuesta al clamor de selecto grupo de personas dolidos, por las indiferencias y el abandono, sobre notorios estado ruinoso de bienes inmuebles, del Centro Histórico, de la capital, desplomándose en pedazo por deterioro y peligro, sobre daños que puedan causar, publicando por redes sociales, en procura de mantener la conservación y reconstrucción, de por lo menos de 10 viviendas, que sobrepasaron el siglo. El hecho público, conmueve, al señor alcalde, José Ramiro Bermúdez, quien reacciona de manera positiva, asumiendo el compromiso y responsabilidad, de materializarlo, dándole vía libre al proyecto, peticionado para adquisición y reconstrucción de los mismo, contratándolo, atreves de la oficina de Planeación municipal, en licitación pública. Los citados inmuebles constituyeron elegancias coloniales y los primeros establecimientos de comercio de la ciudad, destacándose familias pioneras, como: Abuchaibe, Fuentes, Danies, Genneco, Daez, Henrique, Chassaine en otros; los primeros años de 1900. Las propiedades de distinguidas familias, fueron traspasadas, de manera hereditarias y por enajenaciones, ubicadas en la llamada “Carrera del Comercio” de Riohacha, (carrera sexta).
La Administración Distrital, deberá suscribir un acuerdo, para adquirirlo y conservar, su estructura y diseño externo. En la calle, tercera a la sexta, con la carrera de comercio, están tres bienes inmuebles, que no dan esperas. La que fue propiedad del padre de Moris Daez, transferida, por herederos al señor Vladimiro Pérez, la del señor Emilio Vence, que estuvo la primera ferretería de la ciudad. La vivienda de la persona más rica de esa época, “Pachito Fuente”, que fue transferida al señor Gaspar Lubo. Desapareció donde funcionó la primera farmacia, hoy sede administrativa y operativa, Diario del Norte y Emisora Cardenal Estero y la esquina del negocio del ágüelo de los Samper Pizano, al lado de la Aduana, antigua “Casona del Marisco”. Tambien desapareció la esquina de propiedad de los Abuchaibe, donde funcionó el primer banco de Riohacha, Banco del Comercio y otros locales comerciales, convertido en parqueadero del centro. Esta propiedad fue adquirida, por Miguel Agustín “Lucky” Cotes Bernier. De la calle tercera, hacia la carrera quinta, están el edificio de antigua aduana, casa del abuelo de Gabriel García Márquez y las esquinas de propiedad de familia Deluques. Los balcones azules y más arriba el famoso Palacio Encantado.
La estatua de Luis Antonio “Negro” Roble Suárez, debió conservarse siempre en el Parque Padilla, mostrando dos personajes de alcurnia, elaborándole otra estatua, para colocarla en la casa que fue de su propiedad, en el corregimiento de Camarones, la cual debe quedar incorporados en los bienes antiguos del Distrito de Riohacha, adquiridos, para la administración y cuidados. La gobernación compró la construcción donde funcionó el Teatro Aurora, para cederlo al Distrito de Riohacha, pero hasta hora, sigue en total abandono. Tambien requiere de rescate el primer edificio de Riohacha, ubicado en la plaza de Padilla, fue de propiedad, de Jorge Romero (Retra) de cuatro pisos. La catedral Nuestra Señora de los Remedios, sigue impecable, su mantenimiento y reparaciones, a cargo de los párrocos de turnos, han tenido la colaboración y contribuciones económicas voluntaria ciudadanas.
El alcalde debe pedir el apoyo de financiación para adquirir los inmuebles, al Ministerio de Cultura, que disponen de fondos presupuestales de la nación, para atender y resolver, gastos destinados en patrimonios históricos, en el territorio nacional, de los cuales La Guajira, no ha hecho exigencias algunas y ahora, a tocar puerta, pidiendo ayuda, por necesidad apremiantes, que requieren de urgente solución y la administración distrital, no dispone de recursos económicos, para atender el problemas urbanístico históricos. Una vez restablecido las reconstrucciones, con algunas modificaciones internas, de adecuación, pueden ser utilizados, como restaurantes, establecimientos de artesanías, eventos y lugares recreativos sanos, entregándolo en arriendo, con la finalidad de obtener ingresos, para las reparaciones y conservación, en su estado natural. De los tres inmuebles en grave estado ruinosos, dos segundos pisos, son de maderas, la otra era de barro, con adobe o enchape de cemento, en parte interior y exterior. Un municipio de Italia está utilizando el barro, en construcciones urbana, como novedades arquitectónicas. Las tres viviendas tendrán que levantarlas de nuevo, conservando su vieja estructura.
Me sumo aquellas personas que lideran la iniciativa de rescatar y conservar, inmuebles antiguos en deterioro.