Cámara de comercio propone plan de choque para enfrentar el desempleo

La tasa de desempleo nacional para abril de 2021 -medición periodo febrero – abril- fue de 15,1% arrojando una población desocupada de 3,6 millones de personas, los hombres representan un 11,6% y las mujeres un 19,6% siendo las más afectadas.

Si se comparan las cifras en el mismo mes de 2020 se evidencia un 19,8% con 4,1 millones de personas desempleadas, según la Gran Encuesta Integrada de Hogares del DANE. Es evidente que esta tasa disminuyó considerablemente en 4,7 puntos porcentuales con respecto al año anterior cuando apenas iniciaban los confinamientos ocasionados por el Covid 19.

En la situación actual el mercado laboral se enfrenta a grandes obstáculos por las incertidumbres y la desazón generada por la pandemia, y en este sentido los jóvenes se han visto afectados al momento de ingresar en el mercado laboral con tasas de paro por encima del 20%.

La tasa de desempleo juvenil fue de 23,1% (aumentó 0,3 p.p. con respecto a la tasa registrada en el mismo período en el 2020), para las mujeres jóvenes fue de 30,1% tasa superior a la de los hombres que fue de 17,9% y llama la atención que en el trimestre móvil febrero-abril de 2021, 3,3 millones de jóvenes (entre 14 y 28 años según el DANE) no estudian ni trabajan.

Es de resaltar que los jóvenes se enfrentan a un mercado laboral que se está reajustando a una lenta recuperación de la productividad económica y el acceso a la demanda de empleo, debido al shock del Covid-19 en el ciclo económico nacional que ha generado costos sociales y económicos que dificultan la entrada de este grupo de edad.

En Riohacha se registró para el trimestre febrero-abril de 2021, una fuerza laboral de 109 mil personas de la Población Económicamente Activa (PEA), con una tasa de ocupación del 44,3%, aumentando 3,1 p.p., como resultado de la apertura económica, en contraste con el cese de actividades económicas y medidas restrictivas por la pandemia en el 2020.

En su mayoría esta población ocupada es perteneciente al sector comercio, hoteles y restaurantes y al sector servicios. Esta población se compone principalmente de trabajadores por cuenta propia y empleados particulares. También para el trimestre en mención se presentó una tasa de desempleo del 22,1% (aumentó 0,6 p.p.), así mismo, la tasa de informalidad es la tercera más alta del país con 66,7%, muy por encima de la media de las 23 ciudades analizadas que está en 48,6%.

Cabe anotar que Riohacha cuenta con una pirámide poblacional progresiva, es decir, la población en su mayoría es joven y la tasa de paro de la juventud para el trimestre móvil de febrero-abril, registró el mayor porcentaje del país (31,0%), por encima del total medio de las 23 ciudades (26,6%) y del nacional (15,0%). Esta cifra de la ciudad capital de La Guajira es preocupante, pues en ella se ubica la mayor proporción de población del país entre los 14 y 28 años que están sin empleo y que lo buscan activamente.

Esta situación como se menciona anteriormente es altamente preocupante, ya que en este grupo poblacional (en especial, entre los más pobres) se concentran problemas de exclusión, falta de oportunidades y un círculo vicioso de pobreza, estando muchos de ellos marginados de la ciencia y la tecnología, de las posibilidades de trabajo, de la participación política, de la recreación y posibilidades de expresión. Esta situación es caldo de cultivo para su ingreso a los diversos circuitos de ilegalidad: guerrilla, paramilitarismo, delincuencia común, redes del narcotráfico, drogadicción y prostitución, etc.

Es un reto grande disminuir la tasa de paro juvenil y que las capacidades puedan ser suficientes para la demanda de oportunidades laborales. Un artículo titulado “Desempleo juvenil en Colombia ¿La educación importa?” (Castillo, C.D. & García, J., 2020), señala los principales factores que repercuten en la tasa de desempleo juvenil en el país. El estudio arrojó que “la educación no es un determinante de la probabilidad de estar ocupado”. Aun así, la educación y la edad determinan la calidad del empleo (formal o informal), entre mayor nivel educativo, mayor será la probabilidad de tener un empleo formal. La informalidad así, se convierte en un problema para los de mayor educación que esperan por un empleo mejor.

En este sentido, la institucionalidad debe generar políticas pertinentes para la inserción productiva de este grupo poblacional que participa activamente en el paro nacional que completa más de 42 días. Es necesario implementar políticas públicas dirigidas al sector educación que permitan combatir la deserción escolar, mejorar la calidad educativa, posibilitar el acceso a la educación tecnológica y profesional, desarrollar propuestas de educación para el emprendimiento que disminuyan la informalidad laboral, así como aumentar los incentivos de prácticas laborales (en alianzas con la academia y las instituciones públicas y privadas) para el acceso al primer empleo.

Es necesario también, fomentar el desarrollo de capacidades de mano de obra cualificada que vayan acorde con la demanda laboral, facilitando también el acceso a la información de empleo formal. Es imprescindible en La Guajira que se estimule la contratación del primer empleo debido a que las cifras del mercado laboral de la juventud sólo denotan las brechas (desempleo, empleo con bajos ingresos, informalidad laboral) a las que se enfrentan los jóvenes de 14 a 28 años.

Es urgente establecer un sistema institucional para el diseño, la implementación y la evaluación de políticas públicas en beneficio de la juventud, que creen mecanismos de participación de la sociedad civil en la gestión pública para atacar los problemas que impiden que los jóvenes tengan oportunidades. Los asuntos de la juventud deben ser prioridad en las agendas públicas. El gran desafío es tomar conciencia del protagonismo de los jóvenes y potenciar la visión de y sobre los jóvenes como sujetos de derechos, para el ejercicio pleno de la ciudadanía y el establecimiento de garantías sociales e institucionales partiendo del respeto y cumplimiento a sus derechos fundamentales.

“Cuando tenemos unas cifras de desempleo tan alta y estas muestran que una importante proporción afecta a los jóvenes, los esfuerzos para enfrentar esta situación deben enfocarse en la construcción e implementación de un plan de choque que trabaje estructuralmente propuestas concretas para disminuir el desempleo en La Guajira. Se observa una tendencia al crecimiento del desempleo en el país, si no movilizamos esfuerzos en el departamento y su capital para detener esta caída, lo que hoy es un problema puede convertirse en una problemática social de difícil manejo y grandes consecuencias” Indicó Alvaro Romero Guerrero Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de La Guajira.

Puntualizó además que la situación requiere respuestas inmediatas de la institucionalidad por eso “La disponibilidad de esta entidad para conformar mesas de trabajo que estudien medidas de corto y mediano plazo que tengan impacto en los índices laborales y que permitan que las personas tengan acceso a empleos”

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