Risible: anular elección popular doble militancia política

Por: Martin Barros Choles

La verdad, da risa hablar de doble militancias, relacionadas con bancadas o partido políticos, existentes en papel e inservible, en actuaciones, carentes de confianza y credibilidad, atiborrados de corrupción y destrucción, que tienen este país patas arribas, robándose o apropiándose de oportunidades, para enriquecer ilícitamente, reeligiéndose indefinidamente, comprando votos en elecciones populares. Tambien da rabia, utilizar la doble militancia, para anular elección del gobernador de La Guajira, Nemesio Roys Garzón, y continúe la inestabilidad administrativa, en el departamento, por decisión judicial de única instancia

En Colombia, los partidos políticos, operan como carteles mafiosos o prostíbulos desordenados, sin pensamientos ideológico, sin registros de militancias, ni antecedente de hechos y acciones, de referencias de funcionamiento y trajinar. Los comportamientos, pasivos, negativos e indolentes; generan más daños que beneficios, en cualquier democracia. Para validar y sostener la existencia de un partido político, en nuestra nación se requiere, un determinado número de firma o elegir por lo menos un senador. Es decir el partido que no gane una curul al senado, muere automáticamente. Régimen político atroz.  Las esencias y principios políticos, que caracterizan, a citados partidos están supeditados, a eventuales concursos y disputas, politiqueras, para lograr representación mediante elecciones populares.

La doble militancia, se configura cuando una persona, pertenezca o milite a la vez, en más de un partido u organización política, de manera simultaneas. Este asunto aplica únicamente a quienes, resulten elegidos, cuando en el ruedo político, es común que incurran las mismas infracciones, sin que sancionen, previo proceso disciplinarios que ejerzan tribunales eticos. La gente utiliza los partidos, sin ni siquiera saber, cuales son los objetivos y las finalidades, que persiguen. Los partidos, adoptan por interés y conveniencias, a individuos que buscan avales, para aspiraciones en elecciones de alcaldes, gobernadores, congreso, asambleas, concejos y comunas, en aras a obtener, retribuciones de reposiciones de votos, participación contractual y burocráticas en prácticas de corrupción.

La doble militancia, debe estar sujetas a causales expresa, debe resolverse de manera administrativa, antes de formalizar la elección, por el Consejo Nacional Electoral, en condición de autoridad de control electoral, cuando se presenten quejas, por algún partido político y militantes, cuando se incurra en irregularidades. Pero los partidos políticos, no tienen reglamentado procedimiento de tramites, ni registro de militantes. Expiden o venden avales, sin tener algunas veces referencia, de quienes lo solicitan, predominando negocios y tráficos de influencia. De ahí que hoy día, los políticos se asimilan a camaleones, cambiando de color. Cuando han ocupado alguna curul, renuncian del partido que avaló, en la practicas de transfuguismo. Cambiar de partido en Colombia, es como cambiar las mujeres de panti. No conlleva ningún requisito, ni controles de partidos, ni mucho menos de autoridades competentes.

Anular una elección popular, de gobernador o alcalde, por doble militancia, es un atentado contra la democracia. Antes de cualquier elección popular, la autoridad competente, debe sanear, inconsistencias, irregularidades y errores; en inscripciones de candidatos y listas; de manera administrativas, para garantizar seriedad y respeto con los electores, en prevenciones de demandas judiciales, para que no echen por tierra, la voluntad de ciudadanos que eligen mandatarios. Es insólito que candidatos, de determinado partido u organización política, se les prohíban o limiten aceptaciones, de miembros y líderes, de otros partidos, que quieran apoyarlo, diferentes de quienes los avalan, uniéndose mediante: tramoyas, acuerdos y alianzas. El pueblo es el perdedor, por desaciertos e inconsistencias, deplorable y cuestionable. Las elecciones no son interpartidistas, sino populares, abiertas, libres, públicas y secretas; animadas y estimuladas, con logística en campañas políticas.  Las personas les asiste el derecho de votar por quien quiera. Los elegidos, no solo gobiernan, para quienes los eligen, sino de manera general, para para todo el territorio jurisdiccional. Lograr triunfo por mayoría de votos, requiere amasar cantidades de electores, permitiendo a los partidos unificarse entre si, por necesidad, para ayudarse, con fe compartir, beneficios retributivos, si coronan éxito. Sera la unidad, motivo para anular, por doble militancia? La Guajira, es víctima de política nacional, que nos ignoran, estigmatizan, descalifican, absorben y deslegitiman; frente a comportamientos, pasivos, contraproducentes y negativos, de quienes nos representan, en juegos de interés mezquinos, que prevalecen, cubriéndolo con tapaboca, complementados con lavados manos, guardando silencio, simulando ignorancia, de manera discreta. La reacción popular es fría y conformista, por desconcierto, frustraciones, miedo, menosprecio e indiferencia.

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