Por: Eduardo Castro Rodríguez
Son pocas las ocasiones donde escribo para enaltecer las funciones de personas que ocupen un cargo administrativo, dentro de los procesos de la política de este distrito siempre he mantenido una posición aislada para así criticar las obras y actos de quienes fungen un cargo en representación de un eslogan que para nadie es un secreto y ha causado muchas críticas; pero que dentro de estas críticas existen personas con buenos criterios y ganas de trabajar por una ciudad más visible y una cara amable.
Un funcionario que ocupa el cargo de Director distrital de Cultura en Riohacha, ha dado la talla en todos y cada uno de los procesos que sólo a él le competen, prueba visible es lo que ha venido haciendo dentro de las Unidades Locales de Cultura (ULC), donde ha dejado una huella imborrable y cambio de la historia cultural en el distrito de Riohacha.
Los rincones de la capital Guajira como lo son sus barrios y corregimientos, manifiestan que la activación y prolongación de las actividades de dichas Unidades Locales de Cultura, han causado gran interés en los niños, jóvenes y adultos para así ser integrantes y estudiantes de los diferentes programas que en estas unidades se realizan; lo que es danza, teatro, música de viento, percusión, acordeón, lectura, en fin todas las disciplinas artísticas hacen énfasis en poder mantener de una manera especial a los niños y jóvenes alejados de los vicios de la drogadicción y de malas andanzas, convirtiéndolos en personas de bien para una sociedad que se ahoga en la delincuencia y sus diferentes espectros dañinos, que van en contra de las costumbres y culturas propias de la sociedad riohachera.
Hoy cada rincón de Riohacha puede decir en voz alta que si hay cultura, pueden decir que si hay unas oficinas abiertas a escuchar a sus ciudadanos a cultores y también podrán decir que hay un funcionario 24/7 dispuesto a trabajar por la cultura de los riohacheros.
Uno no es monedita de oro para caer bien en todos lados, pero hay que resaltar a esas personas que hacen bien las cosas, y Nicolás Lubo Matallana le ha dado la talla al gobierno de “OTE” donde en múltiples ocasiones ha sido cuestionado; pero deje decirle amable lector que en Riohacha ha Cambiado en algo la historia; como quien dice “ha organizado de manera enérgica la propuesta de trabajo en estas oficinas de Dirccultura”, se ha propuesto a que la zona centro de esta ciudad capital sea tenida en cuenta ante el Ministerio de Cultura, como “La ADN Suchiimma Centro”, en la sede de las oficinas donde funciona la Dirección Distrital de Cultura, la que se llama como la antigua Aduana sea reconstruida y mejorada, ya que es patrimonio arquitectónico, y así sucederá con varias edificaciones de la cultura arquitectónica de Riohacha y sus corregimientos, que entrarán en esta fase de remodelación y que sus espacios sean aprovechados por todos los ciudadanos, para muestras culturales y toda actividad que conlleve a ser parte de la cultura de propios y foráneos.
Nicolás Alberto Lubo Matallana es hijo de Nicolas Rafael Lubo Arrellanes y doña María Jaily Matallana Aroca, es Ingeniero Químico de la Universidad de Los Andes de Bogotá y Máster en Dirección empresarial de la Universidad del País Vasco, Cuentero desde hace 25 años y es uno de los representantes más importantes de la Tradición Oral de la Costa Caribe Colombiana. Su Oficio de narrador lo heredó de su abuela y su madre, cuyos referentes están presentes en su propuesta. Su trabajo se basa en anécdotas y cuentos del saber popular de La Guajira y toda la costa caribe colombiana, representada en los personajes cotidianos y los juglares que de antaño han enriquecido la Tradición Oral con sus historias. Sus cuentos conservan el realismo mágico de su región, son como Vallenatos contados que enriquecen la tradición de tres razas. Con Nicolás la tradición cobra vigencia por la manera coloquial de mostrar la realidad costeña, sazonada con la picardía y el humor característicos de los habitantes del Caribe.
En el recorrido que ha realizado el Director Distrital de Cultura de Riohacha, se abre un espacio de participación cultural de este distrito, los niños, jóvenes, adultos y los cultores de la capital Guajira, los he escuchado muchas veces agradecidos con el desempeño de Nicolás Lubo Matallana en la Dirección de Cultura, a su vez manifiestan el compromiso para seguir trabajando para así cambiar la historia de Riohacha.
Ojala que siga en este cargo ya que ha demostrado ser un funcionario ejemplar y de grandes capacidades para trabajar por la cultura de este distrito que tanto lo necesita.
Hasta la próxima si es que la hay..!