La paz conlleva sacrificios

Por Martin Barros Choles

Tener paz es una dicha, sobre todo de conciencia, que ponga fin, al sentimiento de odio, remordimientos, resentimiento, mortificación y sed de venganza. Vivir en paz, es una bendición, pero mas de las veces, no se aprecia, ni valora, por criterios absurdo, caprichoso y belicosos, de personas endemoniadas, que sufren de envidia y gozan, con la maldad, disociación y crimenes. Conflictos, disputas y guerras, ha sido un modus viviente de la humanidad, que opaca la flor de la paz.

La paz, requiere de compromisos, sacrificios y respeto. No es fácil consolidarla, por factores obstructores e intimidadores, que inciden de manera violenta, perpetuando problemas insolusionables, que desgracian sociedades y comunidades, con vinculación forzadas de personas, en hechos, conflictivos, delictivos y acciones; degradables y horrorosa, impuesta a punta de terror sangriento y sometimientos, con el uso de armas.

En Colombia, se han firmado, muchos acuerdos de paz, con guerrillas, paramilitares y con la delincuencia común, que no han sido perfectas, pero al menos, ha servido para diferenciar las personas, que quieren salir del conflicto armados y los que quieren, continuar en enfrentamiento bélicos. Lo grave consiste, en no respetar la vida, de quienes se acogen a la paz, que terminan en victimas selectivas, de homicidios y masacres, por excompañeros de luchas, que los obligan a reclutamiento o muerte, a quienes desobedezcan, ordenes de cabecillas desertores. No todos los militantes de organizaciones irregulares al margen de la ley comulgan con la paz, por que lucen y se benefician, con el negocio de armas y guerras. Lucran con la sangre y el terror.

El ultimo acuerdo de paz suscrito en Colombia, fue con la Farc, del cual no le auguraba mucho éxito, por los fracasos que se tuvo en los gobiernos, de Belisario Betancur y Andrés Pastrana. Sus intentos de desarmes por la paz no prosperaron con esa organización, pero el tiempo da la razón. No todos de los combatientes, quieren seguir guerreando. Los miembros de la Farc, resisten un gobierno, que amenaza con hacer triza el acuerdo de paz, aniquilando la JEP. En algunas zonas del territorio nacional, han asesinado a varios miembros, de la organización guerrilleras, entre cuyos autores ejecutores, están la disidencia de la Farc, divididas en dos agrupaciones, dirigidas por Gentil Duarte e Ivan Márquez, que creo la Nueva Marquetalia, con Santrich, el Paisa, Romaña y otros. Estas disidencias, se refugian en Venezuela, al igual que el ELN, protegido con la venia del presidente Nicolas Maduro.

Aun cuando no se cumplen los compromisos establecidos en el acuerdo de paz, están matando personas que se acogieron a ella. Tambien se generan provocaciones y descontroles, para que exguerrillero, tiren la toalla y desistan de pacificación. Pero esto, no claudican renunciando a la paz, que soportan, contra vientos y mareas, para el futuro, tengan mejor forma de vida, acompañado en familia y sociedad, diferentes de acosos, enfrentamientos y crimines.

Las disidencias de la Farc, ligadas al negocio del narcotráfico, desprecian la paz ofrecida, por continuar acaparando dineros, con negocios ilícitos y extorciones, sin importar peligros, como si el dinero, tuviese más valor que la paz.

Tres de los cabecillas, de la Nueva Marquetalia, Jesús Santrich, Paisa y Romaña; han sido asesinado en Venezuela, donde afirmaban sentirse seguro.  Ivan Márquez, queda sin “compinches”, para sobrevivir y retomar, las luchas armadas, desde la frontera del vecino país, como lo hizo público en un video, ha mediado del presente año, aunque después publicó otro, alusivo a una nueva negociación de paz, con el presidente, que se resulte elido el próximo año. El director guerrillero, por otro lado, enfrenta disputa armadas, con la gente de Gentil Duarte, por espacios territoriales y rutas del tráfico, de cocaína y marihuana, quedando acorralado en Colombia y Venezuela

Las muertes de la cúpula de la Nueva Marquetalia, ha sido un misterio, en relación con las autorías. Hasta hora nadie se la atribuido, se especulan hipótesis, en medio del silencio del gobierno, de Nicolas Maduro, que supuestamente los amparaba. Las muertes se las atribuyen, a Gentil Duarte, Guardia Nacional y mercenarios colombianos, entre otros. La surte de Ivan Márquez, será incierta y en sosiego, mientras los compañeros que defienden la paz, con fe y sacrificio, aun cuando no gozan de mucha seguridad, por los peligros que atraviesan, se aploman cumpliendo el objetivo final. Es necesario registrar la verdad, de los hechos ejecutados, por autores, coparticipes y cómplices; contra la vida y los derechos humanos; respondiendo interrogantes y aclaraciones, formulados por autoridades y victimas, para tranquilidad y alivio de estas, que perdonaran en ara de pacificar, los espíritus violentos y aturdidos. Respeto y perdón, pacifican. Valoremos y amemos la paz. Odios, rencores y venganzas, no sanan heridas, ni sacan espinas. Basta de conflictos armados

Related posts

LA RESPONSABILIDAD POLÍTICA DEL ABOGADO LITIGANTE

La Guajira volvió al abandono estatal

Riohacha se transforma desde sus parques y escenarios deportivos