CAMARA DE COMERCIO ANALIZA ÍNDICE DE CIUDADES MODERNAS

El Departamento Nacional de Planeación socializó los resultados del Índice de Ciudades Modernas de Colombia que analiza los progresos y desafíos de las capitales a través de 36 indicadores, 15 dominios y 6 dimensiones: Institucional, social, económico, tecnológico, ambiental y seguridad. De acuerdo con estos resultados los principales retos a afrontar tienen que ver con el aumento de la generación de recursos y la disminución de delitos contra la administración pública.

Al realizar análisis por regiones se encuentra que la región Caribe tuvo un puntaje medio ponderado por población de 46 (medio) y posee una menor dispersión en el desarrollo municipal en comparación con regiones como la central y la del eje cafetero. En el caso de La Guajira se tuvo un puntaje bajo de 33 puntos (bajo) ocupando la posición 22 de 32 departamentos. Este departamento aumentó su desempeño entre el período 2014 y 2020; así mismo, la dispersión en el desarrollo municipal se encuentra en el rango bajo, es decir, según el IMC existe menor inequidad en el territorio guajiro.

Con respeto a las capitales, y de acuerdo con la definición del sistema de ciudades, una ciudad uninodal es aquella cuya expansión y desarrollo se manteniene al interior del límite político-administrativo del municipio, en este sentido, el índice de Ciudades Modernas, mostró los principales retos a afrontar, ya que se presentan debilidades en fortaleza institucional, disminución de tasas de hurtos, dimensión de gobernanza, participación e instituciones, y al dominio de productividad que tienen el PIB más bajo con un crecimiento lento y una de las mayores tasas de sentencias de delitos contra la administración pública.

La ciudad de Riohacha es una ciudad uninodal, pero de acuerdo con el indicador de política social y según el tipo de ciudades definidas por DNP se cataloga como ciudad embrionaria al igual que Quibdó, planteándose que las políticas urbanas deberían alcanzar metas mínimas de universalidad en cuanto a la educación, la salud, la vivienda y los servicios públicos. En este sentido, durante el 2020, la ciudad presentó un ICM de 40 puntos (medio) de acuerdo con el ranking de ciudades capitales, mientras que San Juan del Cesar y El Molino tuvieron el mejor puntaje del departamento con 46 (medio). Por otro lado, Uribia, Manaure, Maicao, Dibulla, Barrancas, Fonseca, y La Jagua del Pilar presentaron un bajo puntaje del ICM.

Las fortalezas en estos los municipios se presentaron en las dimensiones ambiental y de seguridad, mientras que las debilidades y retos se encuentran a nivel tecnológico y social. Los resultados por dominios en cada uno de los municipios del departamento fueron los siguientes:

  •   Gobernanza, participación e institucionalidad: El 60% tuvieron puntajes entre 20 y 40 de 100, es decir, un puntaje bajo. Albania tuvo el mejor puntaje con 43 puntos (medio) y Urumita el peor con 14 (muy bajo).
  •  Equidad e inclusión social: El 80% obtuvo un puntaje. San Juan del Cesar tuvo el mejor desempeño con 40 puntos (medio) y Dibulla el peor con 19 (muy bajo).
  •   Productividad, competitividad y complementariedad: 10 de 15 municipios obtuvieron un puntaje bajo. Riohacha y Maicao lideraron con 48 y 46 puntos respectivamente. Por su parte Urumita tuvo el más bajo desempeño con 14 puntos (muy bajo).
  • Ciencia, tecnología e innovación (CTI): En este componente casi todos los municipios tienen puntajes bajos (27%) o muy bajos (13%). Riohacha se destaca con un puntaje de 38 (bajo), en tanto que Albania, Hatonuevo, Manaure y Urumita obtuvieron 4 puntos de 100 (Muy bajo).
  • Sostenibilidad (SOS): El 47% de los municipios tuvieron un puntaje medio (entre 40 y 60 puntos de 100) y en el 33% el puntaje es alto (entre 80 y 100 puntos). En cuanto a sostenibilidad ambiental el municipio de La Jagua del Pilar obtuvo 75 puntos (alto), en contraste Riohacha tuvo un puntaje bajo con 30 puntos.
  •  Seguridad: Los Municipios con las más altas tasas de hurto fueron Riohacha, Maicao, San Juan del Cesar y Fonseca durante el 2020.

Este índice es valioso para el territorio pues permite conocer los retos que las ciudades deben enfrentar para ayudar a solventar mejor los problemas del territorio. En el caso de Riohacha que es considerada una ciudad embrionaria, se necesita solventar las necesidades más urgentes, requiriéndose inversión enfocada a garantizar derechos a la primera infancia, a educación y a servicios públicos.

Así mismo, y según el ICM, las debilidades de La Guajira tienen que ver con un bajo desarrollo de la ciencia y la tecnología y a la equidad e inclusión social. En este sentido es necesario desarrollar proyectos para el fortalecimiento de capacidades territoriales y de apropiación del conocimiento en ciencia y tecnología que incluya a todas las instituciones educativas. En cuanto a lo tecnológico, es necesario orientar las políticas públicas sostenibles y sustentables en compañía de la academia en cuanto al acceso al internet, acceso y cobertura a la educación superior y los grupos de investigación y en cuanto a lo social, mejorar la calidad y cobertura de educación superior y generar políticas en torno a solventar los problemas estructurales de la pobreza, y la calidad del agua para el consumo humano.

En términos generales es urgente que La Guajira desarrolle políticas públicas dirigidas a conseguir la ampliación en la cobertura de salud, educación, vivienda, y servicios públicos (electricidad, gas, agua potable y alcantarillado), para impactar de forma directa y positiva sobre las condiciones de pobreza de la población.

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