
POR: RAFAEL HUMBERTO FRÍAS
Emulando a Emilianito Zuleta, en su canción Mi hermano y yo, debo decir primero, que también hace tiempo que en mi mente existía este viejo compromiso de escribir estas líneas para rendirle culto a una grata amistad y honor en vida a un hombre que aprecio y admiro mucho. Humberto Roís Fernández, es uno de esos sanjuaneros raizales íntegros, probos y que enarbolan la rectitud, la pulcritud y la moralidad pública. Un hombre de grata amistad y afectos muy entrañables por sus amigos. Muy sensible y entregado a las causas sociales desde temprana edad. Siempre se le ha observado asociándose con los más humildes del pueblo, pese a su trayectoria y a que en tiempo de otrora estuvo muy de cerca del manejo de los hilos del poder departamental y local. Nunca perdió su humildad, y por eso, el pueblo siempre lo ha recibido con sus brazos abiertos y con las puertas de su casa de par en par.
Es fiel testimonio de que en canas honradas no hay puertas cerradas. Con su carisma excepcional y su don de buena gente se destacó como un gran dirigente de San Juan del Cesar con un liderazgo a toda prueba desde su juventud. Hoy se encuentra haciendo uso del buen retiro, pensionado por los servicios prestados al estado a través de su brillante carrera pública. Es un sanjuanero que está por encima del bien y el mal, dedicado a su familia y a disfrutar de su descanso obligado por su trabajo tesonero por más de veinticinco años. Tiene una hoja de vida robusta, se desempeñó con lujo de detalles y de competencias como Juez de la República, Diputado de La Guajira, Director Regional del ICBF, Gerente de la lotería de La Guajira, Contralor Departamental de La Guajira, Magistrado del Consejo Seccional de La Judicatura y Asesor del despacho del Procurador General de La Nación en Bogotá, entre otros. Es abogado especializado en derecho disciplinario y casado con la distinguida dama sanjuanera, Martha Mendoza, de cuya unión nacieron tres hijos. Hoy se ha residenciado en el centro poblado de Zambrano, a tres kilómetros de San Juan, en la búsqueda de la más alta pureza del campo. Allí comparte el arrullo de la brisa, el mugir del ganado y el canto de las aves silvestres y disfruta en armonía con su familia de aquella vivienda unifamiliar que transmite paz y sosiego a los que compartimos su grata amistad. Allí recibe a sus amigos de todas las clases sociales siempre con una sonrisa en los labios y mucha alegría en el corazón. Con la misma gracia original y el don de gente que siempre vimos en Juancho Roís pese a la fama, así lo vemos pronunciando el nombre y los apodos de todos los sanjuaneros, a quienes identifica como el que más. Hoy parece un zambranero más, llegó ayer al centro poblado y ya recorre sus casas diariamente como lo hace en San Juan también buscando a sus amigos que son de todas las edades y géneros.
Es un gran orientador y consejero de las nuevas generaciones, como lo ha sido para mí en toda mi carrera pública, como mi mentor y punto de apoyo para que yo ascendiera y edificara mi propia estatura. Es un hombre honesto y muy amigo de sus amigos. Un amigo a carta cabal de todos los miembros de la familia de sus amigos, sea de las nuevas generaciones o de las que ya partieron. Su trayectoria y experiencia en la vida pública y su profunda maduración interior lo llevan a rendirle culto a la amistad como a la familia. No tiene dinero, ni ha mostrado ambición desmedida por el poder y las riquezas, pero si tiene miles de amigos para mostrar su calidad humana, su entereza de carácter y sus fuertes convicciones. Es un libro abierto dotado de una gran solvencia moral e intelectual y hace parte de esa brigada de valores que aún quedan en los pueblos para conformar su comisión de sabios. Estas líneas son un reconocimiento a quien en vida no ha hecho cosa distinta a la de ser un ciudadano realmente útil a la sociedad y a la patria. En sus mejores momentos, fue el mejor gestor frente a los empleadores del departamento para llevar a los hogares más humildes una fuente de ingreso digno, promoviendo e impulsando a la nueva generación de profesionales de mi pueblo. Por todo lo anterior, considero que es un sanjuanero ejemplar y de grata amistad.

