Por La Pluma de Sandra
Samuel Santander Lopesierra Gutiérrez es reconocido en Maicao como el mecenas de las navidades, también es el responsable de la formación de incontables bachilleres y profesionales universitarios, tratamientos médicos y la generación de empleo. En ese entonces, al igual que ahora, a través de la política trabajaba por un mejor futuro para su tierra. Fue Concejal, Diputado, Representante a la Cámara y Senador de la República. Los maicaeros raizales consideran que por su actividad comercial le declararon la guerra y recibió el apodo por el que todavía lo nombran: «el hombre Malboro».
Hoy, el empresario que ha manifestado su deseo de aspirar a la alcaldía de Maicao, está nuevamente en el ojo del huracán al ser vinculado a Nicolás Petro, el hijo del Presidente de Colombia, diferentes medios de comunicación han buscado con insistencia pero sin éxito las declaraciones de «Santa», porque el economista ha preferido guardar silencio, no por miedo sino porque manifiesta tener su conciencia tranquila.
Llama la atención que periodistas del orden regional y nacional, ofrezcan venir a Maicao para una entrevista con Lopesierra Gutiérrez, ofrecen ser respetuosos en el manejo de la información, pero en los innumerables titulares que ha generado la información suministrada por la ex nuera del mandatario nacional de hechos que supuestamente ocurrieron antes, durante y después de campaña, los calificativos son: narcotraficante, ex narcotraficante, contrabandista, «hombre Malboro» -aunque ya no se dedique al comercio-, los dineros que señalan, entregó para presuntamente financiar la llegada de Gustavo Petro a la Casa de Nariño, fueron por narcotráfico, como lo afirmaron en un medio de comunicación de la capital del país, pero donde queda el periodismo investigativo y la ética profesional? esa que cuando no se tenga conocimiento del tema no se debe especular, ni afirmar como probables, acciones que ni siquiera los entes de justicia han confirmado, pero el ánimo de vender y conseguir likes pesa más que mostrar la verdad y respetar a los lectores, televidentes y seguidores.
Medios de comunicación de amplio reconocimiento nacional han llegado a afirmar como ciertas las declaraciones de la ex esposa de Nicolás Petro, otros más temerarios aseguran que el apoyo del maicaero a la campaña del Pacto Histórico fue un «plan con maña» para de alguna manera «comprar» el aval, hecho que ha desvirtuado Santalopesierra, quien de lograr inscribir su nombre para dar la pelea en las urnas, lo haría por firmas porque «el único aval que necesito es el del pueblo».
Samuel Santander nunca se imaginó que ese fatídico 29 de agosto del 2003, cuando en esa icónica foto, va sonriendo y despidiendose en un aeropuerto en Bogotá, representaría una ausencia de casi 19 años que le privó ver crecer a sus hijos, atender la vejéz de sus padres y trabajar por su tierra, le quitaron sus bienes y fue condenado por un crimen del que casi 20 años después aún se defiende «yo considero que mi condena fue una manera de la justicia estadounidense de sembrar un precedente para que quienes fueramos extraditados aceptaramos sus condiciones». Quizás si hubiera aceptado los cargos o denunciado a otros para hacer un acuerdo que redujera su condena, su retorno al país se hubiera dado antes, pero el ahora aspirante a la alcaldía del municipio fronterizo no se doblegó, regresó a Colombia, especialmente a su Maicao del alma y fue recibido con los brazos abiertos porque ningún dirigente social o político fue capaz de llenar el vacío que dejó durante todos esos años lejos.
«Santa» no pudo ni siquiera recibir las visitas de sus familiares durante más de 18 años. 300 minutos al mes debían ser administrados de manera rigurosa para poder comunicarse con los suyos, fue lo que lo ayudó a mantenerse firme y optimista ante el castigo por irse a juicio que le dio el gobierno de Estados Unidos. Contrario a lo que creía cuando regresó a La Guajira, la gente lo recordaba, le demostraba su afecto y buscaba un acercamiento, una foto y hasta un autografo. No hubo morbo, solo cariño, mucho cariño que lo motivaron nuevamente a ingresar a la política porque para muchos es la esperanza de que las cosas puedan mejorar en el municipio de Maicao.
El nombre de «Santa» volvió a hacerse viral hace pocos días por lo que muchos consideran un «lío pasional», con el cubrimiento mediático vinieron los descalificativos y el estigma que no afectan la imagen del dirigente que actualmente sigue recibiendo apoyo en su aspiración, porque pese a los múltiples señalamientos, no está inhabilitado para ocupar un cargo público por elección popular, no ha sido juzgado por delito alguno en el país y aunque purgó una larga condena por un delito que asegura no cometió, no fue por desfalco al erario o desvío de dineros públicos que si enfrentan otros actuales aspirantes a ser elegidos primera autoridad de Maicao.
Notas de voz de whatsapp que envió a un «amigo» se «filtraron» y diferentes medios de comunicación los han hecho circular como actuales pese a que se dieron el 27 de mayo de 2022 luego de un debate presidencial televisado y en ese entonces, al igual que ahora, manifestó que su apoyo al entonces candidato y hoy presidente de la República, no obedecía a ningún interés personal, que su apoyo y el de sus hijos, era por convicción y el deseo de un cambio en una tierra donde aún se mueren los niños por hambre y sed.
Pese al despliegue mediático, Santalopesierra está tranquilo, «la tranquilidad que da el tener la conciencia tranquila. No puedo aceptar lo que no he hecho, ni esos ataques en mi contra van a hacer mella en mi aspiración a la alcaldía de Maicao, creo en la política limpia, en hacer las cosas bien, en debatir con ideas, en no comprar conciencias porque esta tierra merece gestión, resultados y un mejor futuro. A quien conocen en Maicao es a Santa, a quien la gente quiere es a Santa y que mi pueblo reconozca mi honestidad es suficiente. No me importa lo que digan medios de comunicación nacional. Se que hay periodistas serios y respetuosos y para ellos mi reconocimiento, quienes me atacan sin conocer mi verdad, sencillamente no me importan», señaló de manera tajante Samuel Santander Lopesierra, para La Pluma de Sandra.