RÍO DE DESIGUALDAD: EL DRAMA DE LA ESCASEZ DE AGUA EN RIOHACHA

Por Juana Cordero Moscote 

En medio del ardiente sol caribeño, Riohacha, la joya de La Guajira, enfrenta una crisis inimaginable: la falta de acceso a agua potable. No podemos ignorar más esta situación apremiante que afecta a cada uno de nosotros, independientemente de nuestro estatus social, edad o profesión. La sequedad de nuestros grifos refleja una sequía en nuestro espíritu como comunidad.

Mientras el agua debería ser un recurso universal, hemos permitido que se convierta en un lujo. Las familias luchan día a día para obtener este recurso esencial, a menudo pagando tarifas excesivas por un servicio que es discontinuo e insuficiente.

 Nuestros barrios, nuestras comunidades, merecen algo mejor y requiere de acciones inmediatas para solucionarla. En virtud de la facultad que le otorga la ley 142 de 1994, específicamente en su numeral 3 del artículo 6, solicitamos que se evalúen las condiciones técnicas y económicas del servicio de agua potable en nuestra ciudad. Este análisis debe considerar si es viable y conveniente que el municipio asuma directamente la prestación del servicio, en lugar de mantener la concesión entregada a la empresa particular Aqualia, la única beneficiaria de este tipo de contrato.

Las circunstancias en Riohacha son desalentadoras. Nuestra ciudad enfrenta altas tasas de pobreza monetaria, con un 48.8%, y una pobreza extrema del 23.3%. La informalidad laboral afecta al 62.4% de la población, y la malnutrición infantil es un problema grave. La mortalidad infantil es 5.57 veces más alta que la tasa nacional. El 97.3% de los usuarios pertenecen a estratos bajos, y la continuidad del servicio de agua es deficiente en la mayoría de los barrios. Solo el 9% de los hogares recibe agua las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

A pesar de las inversiones estatales que superan los $650.000 millones desde el año 2000, la cobertura de agua apenas llega al 69%, y la del alcantarillado es del 55.2%. Esto evidencia un rotundo fracaso de los operadores privados en los últimos 23 años. Por lo tanto, es imperativo que el Distrito de Riohacha tome el control directo del servicio, brinde subsidios estatales significativos y establezca un mínimo vital gratuito para la población de bajos recursos.

El agua es un derecho humano fundamental. Debería fluir en nuestros hogares con la misma constancia que el aire que respiramos. No es un lujo, no es un privilegio. Es un requisito básico para la vida, para la salud y el bienestar. Negarle agua potable a cualquiera de nuestros ciudadanos es una afrenta a la justicia y la igualdad.

La crisis del agua no respeta estratos sociales. No discrimina entre ricos y pobres. No se preocupa por los partidos políticos, las creencias religiosas o las identidades culturales. La sequedad en nuestros grifos nos afecta a todos por igual, y es hora de que todos nos unamos para enfrentar este desafío.

Es hora de que exijamos soluciones concretas a nuestros nuevos gobernantes. Es hora de que nos unamos en una voz colectiva para demandar un cambio real. Ya no podemos permitir que intereses privados y políticos eclipsen las necesidades de la comunidad. Nuestra ciudad merece un futuro en el que el agua fluya libremente y llegue a todos por igual.

Nuestra voz colectiva debe ser fuerte, nuestro clamor incesante. Por esta razón se a dirigido una carta al Doctor DAGOBERTO QUIROGA Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios E.  S.  D. esta carta, está firmada por ciudadanos riohacheros, junto a personalidades, dirigentes y voceros de organizaciones sociales, sindicales, cívicas y de usuarios, interesados en que se dé pronta solución al largo y grave problema de carencia de agua potable en nuestras casas y actividades productivas

 Este es nuestro llamado, un llamado a la unidad, a la solidaridad, a la justicia. Es un llamado a todos los riohacheros, sin excepción. Juntos, podemos convertir la sequedad en fluidez, la desesperanza en esperanza y el silencio en un grito colectivo por un futuro mejor. No esperemos más. Ha llegado el momento de actuar. ¡dejemos de repartir pobreza y comencemos a generar riqueza en Riohacha!

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