POR HERMES LOPEZ DELUQUE
El tiempo pasa inexorablemente y como la brisa intangible sigue raudo dejando huellas y recuerdos que nos consuelan o entristecen.
Hoy, desde la distancia, solo me queda, cómo unica opción, expresar mi sentimiento de pesar al cumplirse el primer año de la partida de mi, por siempre recordada y amada, tía Juana Deluque.
En estos momentos vienen a mi mente las visit as que le hice a principio del año pasado, charlamos amenamente y me despedI de ella con un amoroso abrazo y un beso en su frente.
Trato de mantener en mi mente los momentos felices que compartimos y recordarla sonriente.
Debo destacar las virtudes que Dios le concedió y ponia en práctica sin esperar reciprocidad a sus nobles acciones.
Fue mi tía Juana, una aguerrida mujer, impetuosa e inquieta que ni las limitaciones la detuvieron en su labor, hasta el fin se mantuvo activa.
De ella guardó muy gratos recuerdos y siempre la recordaré con amor y alegría.
Desde la distancia, le envío mis sinceras condolencias a sus hijos: Erlinda, Omaira, Jorge y Laudith, a sus hermanos: Eneris, Lauterio y Rosa, nietos, bisnietos y demás familiares.
Descansa en paz Juana Deluque, mi amada tía.

