POR HERMES LOPEZ DELUQUE.
Hace ratos dejé de escribir sobre política debido a la polarización que existe en las redes, donde no se exponen argumentos y abunda la intolerancia, el irrespeto violento y los insultos.
Hoy, decido escribir porque me siento desconcertado por los comentarios burlescos y ofensivos contra el presidente Petro por pedirle al gobierno Trump respeto a la dignidad y a los derechos de los emigrantes colombianos que serán deportados de tierra gringa.
Esos que hoy critican la solicitud y respeto por los deportados, no dijeron nada cuando la vicepresidenta Martha Lucía Ramirez pidió lo mismo para los colombianos que asesinaron al presidente de Haiti.
El enfrentamiento de Petro contra Trump, fue riesgosa, pero lo catapultó positivamente a nivel mundial.
El presidente recibió respaldo de muchos países, hasta la ONU, le brindó su apoyo.
¿que Petro se arrodilló a Trump? Eso lo creeré cuando vea bajar a los deportartados, esposados y encadenados, del avión.
En una negociación, para llegar a un acuerdo, ambas partes deben ceder en sus pretenciones , si solo uno se doblega , es imposición.
Creo que en esta confrontación ni Petro ni Trump ganaron, ganó Colombia y el pueblo norteamericano.
En buena hora se solucionó el problema.
Dios nos bendiga amigos.