Por: Nicolás Alberto Lubo Matallana
El Foro Global sobre Migración y Desarrollo 2025 es una oportunidad invaluable para Riohacha, no solo para mostrar nuestra capacidad organizativa, sino también para posicionarnos como un referente global en temas de migración y desarrollo. Este evento, que se celebrará en el contexto de los 480 años de Riohacha y el 60 aniversario del Departamento de La Guajira, representa una prueba de nuestras capacidades logísticas y un punto de inflexión para la ciudad, que se proyecta como un centro clave para futuros encuentros internacionales. En este momento histórico, tenemos la oportunidad de demostrar al mundo que Riohacha está preparada para enfrentar desafíos globales con eficiencia, creatividad y colaboración, consolidándose como una ciudad capaz de asumir y superar grandes retos.
La Guajira, uno de los departamentos más afectados por la crisis migratoria, se enfrenta a un flujo constante de migrantes venezolanos en busca de mejores condiciones. Este foro, en el marco de su aniversario, será una plataforma clave para discutir soluciones que mitiguen los efectos de la migración y visibilicen tanto los retos como las fortalezas de la región.
Si bien Riohacha enfrentará retos logísticos importantes, tiene todos los elementos necesarios para convertir estos desafíos en oportunidades. Lo esencial es que cada actor clave, desde el gobierno local hasta el sector privado, trabaje de manera coordinada para hacer de este evento un éxito. Riohacha cuenta con una infraestructura flexible y en crecimiento. Aunque no tiene grandes centros de convenciones, posee auditorios existentes que pueden ser aprovechados para encuentros pequeños, y tiene la capacidad de implementar espacios modulares o carpas de alta capacidad para las plenarias mayores. Este tipo de soluciones no solo resuelven la necesidad inmediata, sino que pueden quedar como legado para otros eventos, ferias, festivales o congresos, generando una infraestructura útil y adaptable a futuro.
Uno de los elementos diferenciadores de Riohacha es su cercanía con la realidad migratoria. Su ubicación geográfica y su experiencia directa con los flujos migratorios la posicionan como un escenario genuino y pertinente para debatir estos temas. A diferencia de ciudades más alejadas del fenómeno, Riohacha aporta una visión desde el territorio, con comprensión directa del contexto y de las necesidades locales, lo cual le da al foro un enfoque más auténtico y útil para quienes toman decisiones en la materia.
Además, la ciudad tiene una riqueza cultural que debe ser parte central del evento. La cultura Wayuu, sus expresiones musicales, danzas, saberes y gastronomía constituyen una fortaleza identitaria que enriquecerá la experiencia de los asistentes. El foro debe ser también una vitrina de nuestra diversidad, para que el mundo no solo venga a debatir, sino a conocer, valorar y compartir con nuestro territorio. Esta dimensión cultural también es parte de la solución a los retos que abordará el foro.
El alojamiento y el transporte serán desafíos, pero no obstáculos insalvables. Riohacha cuenta con hoteles que, si bien limitados en número, pueden complementarse con alianzas con municipios cercanos y alojamientos modulares bien planeados. El transporte aéreo puede ser reforzado mediante acuerdos con aerolíneas para aumentar frecuencias durante los días del evento, y el transporte terrestre puede organizarse de manera estratégica para facilitar la movilidad de los asistentes. Nada que no se pueda lograr con planificación, voluntad y trabajo coordinado.
En materia de seguridad, será fundamental una acción articulada entre las autoridades locales y nacionales. Con planificación, sistemas de control efectivos y protocolos bien definidos, se puede garantizar un entorno seguro para todos los participantes. Lo mismo ocurre con la alimentación: será necesario articular una oferta gastronómica diversa, que incluya tanto lo mejor de nuestra tradición culinaria como opciones internacionales que respeten las diversas restricciones culturales y alimentarias de los asistentes. Riohacha tiene el talento gastronómico necesario, solo necesita acompañamiento técnico y organizativo para responder a este reto con altura.
Es natural que algunos duden de la capacidad de Riohacha para asumir un evento de esta magnitud, especialmente al compararla con ciudades como Barranquilla. Pero precisamente por eso esta es una oportunidad histórica. Cali, por ejemplo, era vista como una ciudad sin condiciones cuando asumió los Juegos Panamericanos de 1971. Lo logró, y a partir de allí se transformó. Riohacha puede seguir ese mismo camino. Tiene la legitimidad del territorio, la experiencia frente a la migración, una identidad cultural viva y una voluntad institucional que, bien articulada, puede hacer historia.
Lo más importante es no caer en el error de sabotearnos entre nosotros, de competir entre sectores o de adoptar posturas pesimistas. El éxito de este foro será el éxito de la ciudad, y lo que quedará después será el precedente de que Riohacha tiene con qué. Esta es la oportunidad de mostrar de lo que somos capaces cuando trabajamos juntos. Y no la podemos desaprovechar.

