La tranquilidad habitual del corregimiento de Nazareth se vio abruptamente alterada la noche del viernes 4 de julio, luego de que un confuso procedimiento policial terminara con la muerte de un joven indígena wayuu y personas más heridas.
El hecho ha desatado una fuerte reacción de la comunidad, que exige justicia y transparencia por parte de las autoridades.
Según versiones preliminares, Yulber Fernández, un joven wayuu, falleció luego de que miembros de la Policía Nacional presuntamente abrieran fuego contra el vehículo en el que se desplazaba, presuntamente al no detenerse ante un retén frente a la estación de Policía del corregimiento.
A raíz de ese antecedente, la tensión permaneció durante todo el día en la zona, situación que habría influido en la reacción de los agentes.
Como respuesta inmediata a lo sucedido, decenas de personas de la comunidad salieron a las calles y, en señal de protesta, incendiaron la estación de Policía de Nazareth. Los pobladores manifestaron su rechazo al accionar de los uniformados, al que calificaron como desproporcionado y negligente, y exigieron justicia para las víctimas.
Líderes comunitarios han solicitado la presencia urgente del Ejército Nacional y mayores controles institucionales que garanticen la seguridad, el respeto a los derechos humanos y la prevención de nuevos episodios violentos.
Por su parte, las autoridades competentes ya iniciaron una investigación para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.