En las entrañas cálidas de Barrancas, La Guajira, donde el carbón y el sol forjan el carácter de su gente, nació el 22 de octubre de 1986 un hombre cuya alma lleva el sello de la humildad y el compromiso. Jorge Armando Figueroa Angarita, conocido por todos como “Nenón”, ha demostrado ser mucho más que un empresario exitoso: es un hijo ejemplar de esta tierra mágica, que sueña con una Guajira más justa, próspera y llena de oportunidades.
Hijo del reconocido empresario Octavio Figueroa y de la señora Analida Angarita, pilares fundamentales en su formación ética y personal, “Nenón” creció con valores firmes y una visión clara de servicio al prójimo. Su vida profesional comenzó a tomar rumbo internacional desde muy joven. Se graduó como Administrador de Negocios en la Toronto Metropolitan University (TMU) —antes conocida como Ryerson University— y realizó estudios de diplomado en administración de negocios en el Centennial College, ambos en Toronto, Canadá. Además, se especializó en Negociación en la Universidad de Los Andes, en Bogotá, una formación que ha puesto al servicio de su región con pasión y coherencia.
Durante más de una década, ha liderado diversos proyectos y emprendimientos que han dinamizado la economía regional, generando empleo y oportunidades para su gente. Su capacidad para unir ideas, personas y recursos en torno a objetivos comunes lo ha posicionado como un referente de liderazgo comprometido, que demuestra que sí es posible hacer empresa con impacto social en La Guajira.
Casado con Clara Fonseca López, también administradora de empresas, y padre de dos hijas, Isabel Sofía y Miranda —a quienes llama “las princesas de su vida”—, Nenón equilibra la vida familiar con un firme compromiso social.
Recientemente renunció a su cargo como Secretario Departamental de Desarrollo Económico de la Gobernación de La Guajira, donde dejó huella con una gestión enfocada en la inversión en la gente, el fortalecimiento del emprendimiento y la búsqueda incansable de alternativas para el desarrollo económico del territorio.
Un líder con vocación social
Más que un político, “Nenón” se reconoce como un servidor de su gente. Su nombre comenzó a sonar con fuerza cuando encabezó un movimiento ciudadano con la recolección de firmas, buscando abrir espacio a nuevas voces en la política.
Aunque decidió no postularse a la Gobernación en la pasada contienda electoral, dejó en claro que su intención va más allá de una candidatura: quiere transformar realidades.
“Creo firmemente que las familias guajiras tienen un potencial inmenso. Nuestro reto no es simplemente asistirlas, sino convertirlas en empresas sostenibles, eliminar el rebusque y construir una economía solidaria y estable”, ha dicho en múltiples espacios.
“Nenón” no tiene tacha en el mundo político. Es nuevo, pero ha demostrado tener el alma grande y las intenciones claras. Cree en la política que nace desde el corazón del pueblo, en las leyes que se construyen escuchando, en la inversión que impacta directamente al ser humano. Su sueño sigue intacto: ver una Guajira donde la juventud tenga oportunidades, donde la mujer guajira sea protagonista del desarrollo, y donde la pobreza no sea un destino sino una etapa a superar.
La esperanza de un pueblo
Hablar con Jorge Armando es escuchar a un hombre que camina con los pies en la tierra y la mirada en el futuro. Un soñador, sí, pero también un ejecutor, un visionario que no se rinde ante la adversidad. Su trayectoria demuestra que sí es posible hacer las cosas bien en lo público y en lo privado.
Hoy, fuera de los reflectores del cargo público, se prepara para nuevos desafíos. No descarta volver a la arena política, pero lo hace con la convicción de que la política debe ser una herramienta para transformar vidas, no para servirse de ella.
Dios bendiga a “Nenón”, el hijo de La Guajira que no olvida sus raíces, que abraza a su gente y que sigue creyendo, con alma grande, en un futuro mejor para todos.