Feli- King: El joven de Riohacha que canta para cambiar su destino y tocar corazones

A sus 24 años, Luis Felipe Armesto Rivas, conocido artísticamente como Feli– King, ha aprendido que los sueños no se cumplen por arte de magia, sino con trabajo duro, fe y persistencia. Nacido y criado en Riohacha, en el corazón de La Guajira, este joven cantante ha encontrado en la música no solo un refugio, sino también una misión: llevar un mensaje a los corazones, inspirar a los jóvenes y contar historias reales a través de su arte.

El don que floreció en la iglesia

Su historia comienza como muchas otras en esta región del Caribe colombiano, pero con un matiz especial. Desde niño, Felipe mostró una sensibilidad particular hacia la música. Aunque no lo sabía, Dios ya le había sembrado una semilla artística que más tarde germinaría con fuerza. 

“Desde pequeño me llevaban a la iglesia, y ahí fue cuando me incliné mucho por la música. Me gustaba lo que transmitía, pero aún no sabía que tenía ese don”, recuerda.

Empezó como percusionista, tocando la caja en los cultos, sin imaginar que algún día estaría frente a un micrófono como cantante y compositor. Fue durante la pandemia que ese talento que dormitaba en su interior despertó con ímpetu.

La pandemia: punto de partida para un sueño

Como a millones de personas en el mundo, la pandemia del COVID-19 lo obligó a parar, a reflexionar y a reinventarse. “Fue en la pandemia donde comenzó todo. Como no se podían hacer eventos, me reuní con otros músicos y comenzamos a hacer transmisiones en vivo. Ahí fue cuando empecé a cantar como tal”, cuenta con emoción.

Su primera canción escrita se llamó «El Cantinero», aunque nunca fue publicada. “No la terminamos, quedó ahí. Pero luego vino ‘No contestas’, mi primera producción grabada que está en YouTube. Esa sí tuvo lanzamiento, y fue gracias a Dios que pudimos hacerla realidad”, recuerda.

Felipe King, o Feli– King: el nacimiento de un nombre con identidad

En medio de esas primeras experiencias, nació también su nombre artístico: Feli– King, un apodo que surgió casi por juego, pero que terminó marcando el inicio de su identidad musical. Fue idea de Ervin, un reconocido productor local. “Yo no pensaba llamarme así. Buscaba otro nombre que me representara, pero no es lo que uno quiera, sino lo que la gente acepta. Y así me bautizaron”.

Hoy, todos en Riohacha lo conocen como Feli– King, y él lo lleva con orgullo. Porque detrás de ese nombre hay historia, hay lucha, y sobre todo, hay autenticidad.

Del barrio al escenario: una evolución musical marcada por la lucha

La evolución de Feli– King ha sido notoria. Pasó de ser un joven sin experiencia escénica, a un artista con canciones propias, presentaciones en vivo y un nombre reconocido en su comunidad. “Al principio fue más difícil. Yo era un pelado nuevo que hacía música urbana. Hoy, gracias a Dios, la gente ya me reconoce. Ya saben quién es Feli– King”.

Recientemente, decidió romper sus propios límites y experimentar con géneros como el afro, saliendo de la champeta que ha sido su raíz y fuerte. La canción “Ahora para morir amistad” marcó ese salto creativo. El lanzamiento fue un evento épico, según él mismo lo describe, y en menos de 24 horas alcanzó mil reproducciones. “Eso era lo que queríamos. La aceptación ha sido bonita, y eso me impulsa a seguir”.

Una carrera con fe y propósito

Más allá de los números, Feli– King tiene claro su propósito como artista: llevar un mensaje positivo, motivar a quienes como él han tenido que comenzar desde cero. Admira profundamente a Luis Terragó, por su forma de escribir letras que cuentan historias y reflejan realidades. “Yo no hago música por hacer. 

Cuando compongo, busco dejar un mensaje que haga reflexionar”.

Feli– King le canta a la vida, a las luchas internas, a los amores y desamores, pero también a los sueños y a las oportunidades que parecen inalcanzables. “El mensaje que siempre quiero dejar es que no hay lucha fácil. Pero si se lucha con disciplina, fe y pasión, sí se puede”.

Entre el trabajo diario y el sueño artístico

Hoy, Feli– King se dedica por completo a su proyecto musical. Ha dejado de lado por un momento los estudios para enfocarse en lo que más ama: la música. “Antes no podía avanzar con la música porque el trabajo me limitaba mucho. Pero ahora decidí enfocarme en esto y trabajarle duro al proyecto”.

Y aunque no todo ha sido fácil, ha aprendido a agradecer. A Dios, primero que todo. Pero también a quienes han creído en él desde el principio: “Al diputado Olimpo Núñez, a mi grupo de trabajo, a cada persona que ha aportado un granito de arena. Solo no lo hubiese logrado”, afirma con humildad.

Un llamado a su madre y un mensaje para su gente

En medio de sus palabras, hay algo que Feli– King desea con el corazón: el apoyo de su familia. “El mayor apoyo que un artista puede tener es el de su mamá, el de su papá. Porque si uno no cree en uno, nadie lo va a hacer. Yo creo en mí, y quiero que ellos también crean”.

Por eso, lanza un mensaje sincero a su madre: “Que me apoye. Que crea en el proyecto, en Feli– King, porque vienen cosas grandes y sé que con la ayuda de Dios lo vamos a lograr”.

Feli– King, el joven que canta para no rendirse

Feli– King no busca solo fama. Busca transformación. Busca tocar corazones con su música. Busca dejar una huella en su comunidad y ser ejemplo para muchos jóvenes que aún no se atreven a soñar en grande.

“Invito a todos los jóvenes que tienen un talento y no creen que pueden lograr las cosas, a que crean en ellos. Que se aferren a Dios y le metan disciplina. Porque los sueños, sí se cumplen”.

Desde Riohacha para el mundo, Feli– King canta su verdad, su historia, y su esperanza.

Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?