Luego de más de ocho años de incertidumbre, promesas inconclusas y calles a medio hacer, las comunidades de los barrios 20 de Julio, Bosque y Libertador comienzan a ver una respuesta concreta a una obra que quedó detenida por desequilibrios financieros y falta de recursos suficientes para su culminación.
Durante una visita técnica a la zona, el alcalde de Maicao, Miguel Felipe Aragón González, explicó que la obra, iniciada hace más de ocho años, no pudo finalizarse en su momento debido a que los recursos disponibles no alcanzaron para completarla. Ante esta situación, la actual administración tomó la decisión de actuar.
“Desde esta administración hemos comprometido cerca de 2.000 millones de pesos para que esta obra se termine. Son más de ocho años los que estas comunidades han esperado por esta pavimentación y por los bordillos que no solo mejoran la movilidad, sino que también valorizan las viviendas y dignifican la vida de quienes habitan estos sectores”, puntualizó el mandatario.

Para los habitantes, más allá del cemento y el asfalto, esta intervención representa tranquilidad, dignidad y la sensación de haber sido escuchados después de tanto tiempo. Así lo expresó Esmeralda Orozco, miembro de la comunidad, quien destacó la forma silenciosa pero efectiva en la que inició el proyecto.
“La verdad me sorprendió mucho, porque no hablaron tanto, sino que comenzaron a actuar. Trajeron las herramientas y empezaron a hacer las cosas. Estoy feliz y muy agradecida por esta obra, que no ha hecho bulla, pero sí está haciendo”, señaló.
La administración municipal reiteró su compromiso de avanzar en obras que respondan a necesidades reales, priorizando a las comunidades que por años han esperado soluciones. En los barrios 20 de Julio Bosque y Libertador, la pavimentación ya no es solo una promesa: es una realidad en marcha que devuelve la esperanza y mejora la calidad de vida de sus habitantes.