Por Elton salas cuadrado
Después de recorrer el Sur del Departamento, Uribia, Maicao, Riohacha y Albania en sus zonas rurales y urbanas queda claro que en La Guajira se está gestando algo que ya no se puede ocultar: el crecimiento firme de una nueva fuerza política liderada por Martha Peralta. El respaldo popular no es casualidad, es el resultado de una representación real que la gente siente en el territorio.
Las comunidades wayuu lo dicen sin rodeos: se sienten identificadas con una lideresa que no solo porta su manta con orgullo, sino que defiende sus causas con carácter. Hace mucho tiempo no surgía en la región una figura con la fuerza, la cercanía y la determinación suficientes para romper inercias políticas y conectar de frente con las bases populares. Hoy, miles de guajiros ven en Martha Peralta una voz que no negocia la dignidad del pueblo.
Desde Punta Gallinas hasta el sur del departamento, el mensaje es el mismo: la gente está cansada de las viejas prácticas, de las promesas recicladas y de los favores condicionados. Esta nueva línea política nace desde el territorio y se proyecta a nivel nacional, respaldada por la defensa de reformas sociales que hoy impactan a los hogares colombianos: apoyo a los adultos mayores, mejoras salariales y una representación que llevó la voz wayuu al Congreso sin titubeos.
Este es un llamado frontal al voto consciente. No se trata de discursos bonitos, sino de resultados y coherencia. Estas palabras no responden a favores, cuotas burocráticas ni acuerdos bajo la mesa; responden a la convicción de que La Guajira puede cambiar el rumbo si su gente decide participar.
El próximo 8 de marzo, votar por MAIS 201 no es solo una elección individual: es una declaración colectiva de que el pueblo quiere protagonismo. Es abrirle paso a campesinos, mujeres cabeza de hogar, líderes sociales, jóvenes, estudiantes, gremios y comunidades étnicas organizadas para que sean ellos quienes marquen el camino, desplazando definitivamente a quienes solo aparecen en campaña con dádivas y promesas vacías.
MAIS 201 no es rutina política: es confrontar lo de siempre y apostar por una Guajira con voz propia, memoria y dignidad.
MAIS 201: la esperanza que incomoda a los de siempre, el voto de la libertad.