El veedor ciudadano de San Juan del Cesar Luis Brito Ariza encendió las alarmas frente a lo que calificó como un proceder irregular en las intervenciones realizadas sobre la malla vial por parte de la empresa Veolia.
Según el denunciante, la situación fue verificada tras atender el llamado de habitantes de distintos sectores del municipio, quienes manifiestan afectaciones a la movilidad, la seguridad y el bienestar general de la comunidad. Brito Ariza asegura que, bajo la dirección del gerente Esteban Rodríguez, cuadrillas operativas realizan trabajos en redes de acueducto y alcantarillado sin garantizar la adecuada restauración de las vías intervenidas.
De acuerdo con la denuncia, los operarios estarían rompiendo la malla vial, dañando el pavimento y dejando excavaciones abiertas durante semanas, además de abandonar escombros en la vía pública. Esta situación, advierte el veedor, representa un riesgo latente para peatones y conductores.
Uno de los casos más preocupantes se registra frente al Colegio María Auxiliadora, donde, según lo expuesto, permanece una excavación de más de metro y medio de profundidad sin señalización ni solución oportuna. A esto se suma la presencia de una tubería de gas en el mismo punto, lo que incrementa el nivel de riesgo en una zona de alto tránsito, especialmente en horarios nocturnos.
Asimismo, el veedor denunció que en diferentes sectores del municipio se evidencian escombros abandonados en las calles, lo que agrava las condiciones de seguridad vial.
Ante este panorama, Brito Ariza hizo un llamado directo al secretario de Planeación y Valorización municipal, recordando su responsabilidad en la supervisión y control de este tipo de intervenciones. Advirtió que la omisión en el cumplimiento de estas funciones podría acarrear consecuencias disciplinarias.
De igual manera, solicitó la intervención inmediata del Personero Municipal como garante de los derechos ciudadanos, con el fin de que se tomen medidas frente a lo que calificó como procedimientos que vulneran la seguridad colectiva.
“El municipio no puede permitir que se afecte el espacio público sin control ni responsabilidad. La comunidad merece respeto, las vías deben ser protegidas y las autoridades están en la obligación de actuar”, concluyó el veedor.