Por: Rafael Ceballos Sierra
Con mucha tristeza y dolor debo decir que la parca se ensañó con mis queridas hermanitas.
Primero a Olga, la insigne educadora, maestra de maestros, la consentidora de todos; después a Mari, la académica, la cariñosa y también la líder natural de nuestra familia. Y ahora se nos lleva a Rosa, para nosotros “Chuvi”, cómo cariñosamente le llamábamos. Ella era la Seño que enseñaba a los niños con canto, con afecto y con placer; la de la templanza pero así mismo la madre esmerada, la hermana querendona y la tía complaciente, y además, la amiga leal que disfrutaba y derrochaba alegría en cada momento compartido.
Nuestras vidas estuvieron entretejidas desde los primeros años en el seno del hogar que nuestros padres nos brindaron en Maicao. Allí la fui viendo crecer asistiendo a la escuela de las Monjas y luego observé como se iba convirtiendo en una señorita. En esta etapa vi como conquistaba sus primeras amistades con las que afincó lazos que permanecieron intactos hasta el final de sus días.
Ya en Ríohacha con la partida de nuestra madre y yo convertido en adolescente, Chuvi se convirtió junto con Olga en mi madre sustituta. Fui entonces benefactor de su cuidado, de su amor y de su compromiso por una buena educación para mi. Ella era la primera en regañarme, pero también la primera en defenderme. Tenía ese don de decir las cosas sin tapujo, pero con un abrazo que después lo curaba todo. Un nojoda con fuerza y enojada, pero después una sonora carcajada.
A raíz de esta inesperada partida han surgido preguntas, sentimientos de culpa, cuestionamientos a cerca de por qué Rosa con varios precedentes se sometió a una cirugía ?
Yo creo entender el por qué. Rosa fue académica, Rosa fue una batalladora de la vida, pero Rosa también fue una apostadora. Y apostando perdió algunas veces, pero una inmensidad de veces ganó. Y en ese ganar y ganar, pudo terminar de levantar a sus hijos y servirle a muchos. Entonces ella también tenía el espíritu del apostador y por eso hace pocos días decidió hacer su apuesta mayor. Se dijo: elimino unas incomodidades y dolores y gano en calidad de vida, o puedo perderlo todo. Y esta vez, para nuestro pesar y dolor, ella perdió.
Nos quedan ahora los gratos recuerdos de tantos momentos vividos y disfrutados. Nos quedan las historias compartidas, con su sonrisa alegre y sus hermosos cantos. Y nos queda también un legado importante: Ella nos enseñó que a la familia toda, hay que valorarla y hay que cuidarla, incluso, en el silencio o en la distancia. También, que no podemos rendirnos ni renunciar cuando hay gente a quien querer y a quien ayudar. Y nos queda algo también bonito: nos quedan los juegos, las risas, las bromas. La última de todas, al salir de su reciente cirugía. Yo al ver que había salido bien y sonriente aproveché para decirle: como tú me terminaste de criar yo soy también tu heredero y como vine a acompañarte creo debes subirme mi parte a un poco más del 20 por ciento. Así evitas que yo tenga un pleito herencial con Massiel y Dany. Eso la hizo reír mucho
Quiero decirles a mis hermanas y hermanos que perviven, a mis hijos todos, incluidos Massiel, Dany José, Emilse y Lina, a mis primos y sobrinos, que todo ese legado de ella, junto al de Olga y Maritza , tenemos que preservarlos atraves del amor, los sentimientos, y la ayuda mutua entre los que hacemos parte de esta hermosa y bendecida familia.
Gracias a Dios por prestarnos a esta hermana pon muchos años de tu vida. Gracias a todos ustedes por su afecto y compañía en este difícil momento.
Chuvi hermana, te fuiste antes de tiempo, y eso duele y entristece mucho. Pero nos consuela saber que ahora estás en el cielo formando un trío celestial con tus otras almas gemelas: Olga y Mari.
Adiós hermana, te extrañaremos y te seguiremos amando por siempre.