Dolor en Manaure: la sabana despidió a hijo Roger Deluque

La muerte, cuando llega antes de tiempo, siempre deja un eco de preguntas sin respuesta. Hoy, la comunidad wayuu, amigos y familiares de Roger Deluque se hunden en el dolor de una partida tan inesperada como dolorosa. Ante el vacío de su ausencia, la pregunta que se repite entre quienes lo amaron es una sola: ¿por qué Dios lo llamó tan pronto a su gloria?

Sin embargo, más allá de la tristeza del adiós, lo que prevalece es el brillo de un ser humano excepcional que, al partir de este mundo terrenal, deja una estela imborrable de recuerdos, anécdotas y momentos felices.

El pilar de una familia

Para sus tíos, hermanos, sobrinos y primos, Roger no fue un familiar más; fue el más querido, el más amado. Su nobleza lo distinguía en cualquier lugar. Se convirtió, por derecho propio, en el hombre de los buenos consejos, en el guía incondicional, en el apoyo para todo aquel que lo necesitara.

«Aunque ya no estés aquí, tu amor y tu luz seguirán guiando mis pasos cada día», se escucha decir entre el llanto de sus seres queridos, quienes se resisten a hablar de él en pasado, porque su esencia permanece intacta.

El dolor es agudo para su esposa e hijos, quienes compartieron con él la intimidad de un hogar construido con amor puro. Decir adiós a un esposo y a un padre ejemplar es una tarea titánica, pero en medio de la desolación, queda el tesoro de haber vivido juntos una vida llena de sonrisas y entrega absoluta.

Un adiós con la promesa de un reencuentro

Despedir a Roger Deluque en estos momentos resulta una prueba sumamente difícil para la sociedad y para su círculo más cercano. Su partida duele en lo más profundo, pero entre sus amigos y allegados existe una certeza reconfortante: la muerte no es el final y algún día volverán a encontrarse.

Su ausencia física deja un vacío enorme en el día a día de quienes lo conocieron, pero su recuerdo, lejos de ser un motivo de permanente tristeza, se transformará en la fortaleza necesaria para seguir adelante.

Roger se ha ido, pero sus enseñanzas se quedan. Hoy, su familia y amigos lo dejan ir hacia el descanso eterno, guardando en el corazón la paz de saber que su memoria será el tesoro más grande y que, de alguna manera, él siempre estará presente.   Paz en su tumba.

Related posts

Corpoguajira solicita medidas urgentes deprevención ante la llegada del fenómeno de El Niño

Corpoguajira, entre las mejores CAR del país por su desempeño institucional

La URT radica demanda en favor de la comunidad indígena Wayúu Uluwalao, en Manaure