A la altura del kilómetro 45+225, en el sector de Las Flores, jurisdicción del corregimiento de Mingueo, en Dibulla, el tránsito fluía como cualquier otro fin de semana. Sin embargo, en cuestión de segundos, un fuerte impacto cambió el rumbo de varias vidas.
Dos automóviles chocaron de frente sobre la carretera. La violencia del golpe fue tal que uno de los vehículos, un Mazda de color negro con placas CDP-416, terminó fuera de la vía, en un barranco al costado de la carretera. El otro automóvil, un Kia de color plata de placas UEM-833, quedó detenido sobre la calzada.
Dentro del Mazda viajaban una pareja. El conductor, Giovanni Durán Mora, de 35 años, y su compañera sentimental, Eilen Eliana Acuña Vergara, quedaron atrapados entre las láminas retorcidas del vehículo. Fueron minutos de angustia mientras conductores que transitaban por el lugar y organismos de socorro trabajaban para liberarlos de entre los hierros.
Tras ser rescatados, ambos fueron trasladados de urgencia para recibir atención médica. Durán Mora presentaba fracturas en el brazo y la pierna izquierda, además de una herida abierta en la frente. Su estado obligó a los médicos a brindarle atención especializada.
La situación de Eilen Eliana Acuña Vergara era aún más delicada. Mientras era trasladada en una ambulancia hacia un centro asistencial de Riohacha, las graves lesiones sufridas en el choque acabaron con su vida antes de llegar al hospital.
En contraste, el conductor del Kia, identificado como Jesús Alfonso Montoya Tamayo, salió ileso del accidente, pese a la magnitud de la colisión.
Las primeras indagaciones adelantadas por unidades de Tránsito y Transporte de la Policía indican que, de manera preliminar, el siniestro habría ocurrido cuando el Mazda presuntamente invadió el carril contrario durante una maniobra de adelantamiento, impactando de frente contra el otro vehículo. No obstante, las autoridades continúan con la investigación para establecer con precisión las circunstancias en las que ocurrió el accidente.
La emergencia obligó a restringir parcialmente la movilidad mientras los organismos de socorro atendían a los heridos y las autoridades realizaban la inspección del lugar. Horas después, la vía recuperó la normalidad, pero la tragedia dejó una familia de luto y un sobreviviente que ahora enfrenta un largo proceso de recuperación.
Lo que comenzó como un recorrido por una de las principales carreteras de La Guajira terminó convertido en una tragedia que vuelve a poner de relieve la importancia de la prudencia al volante y del respeto por las normas de tránsito en corredores de alta velocidad como la Troncal del Caribe.


