Una tierra donde el vallenato ha sido rey absoluto por generaciones, hubo un joven que se atrevió a romper el molde. En pleno auge del picó, cuando lo tradicional dictaba la regla, apareció Wilman Redondo, conocido en el mundo artístico como El negrin EL Potente, un nombre que con el tiempo se convirtió en símbolo de resistencia cultural, innovación sonora y representación guajira en el género urbano.
Desde los tiempos de los zayayin en los años 2000 hasta los grandes escenarios actuales, Wilman Redondo, mejor conocido en el mundo artístico como El negrin El Potente, ha recorrido un largo camino llevando en alto la bandera de La Guajira. Su energía arrolladora en tarima, su visión de hacer música diferente y su fidelidad a sus raíces lo han convertido en una de las figuras más sólidas del género urbano y la champeta en Riohacha,

“Empecé en el 2000, cuando estaban de moda los zayayin, y desde ahí no he parado. Siempre he representado a La Guajira donde voy. Participé en Yo Me Llamo como el General, Amparo y también en Factor X en 2018, donde le recordé al jurado que vengo de La Guajira», cuenta con orgullo El Negrin Potente, quien también hizo parte del reality “8 de Rolando Ender Dayan”.

Con más de 30 canciones grabadas, ha colaborado con artistas como El Rey de Rocha, El Escorpión, Kevin C., Chawala, Jales Tremendo, y Papo Man, entre otros. “Lo mío es champeta con etiqueta”, afirma con seguridad, explicando que ya no sólo se presenta en picós, sino en grandes escenarios, fiestas privadas, quinceañeros y conciertos que llenan de sabor y ritmo cada rincón de la región.
Un pionero en tierra de vallenato
Antes de que las plataformas digitales se inundaran de nuevos artistas urbanos colombianos, El Gringo Potente ya estaba haciendo historia. “Fui el primero en atreverse. Aquí todo era vallenato, champeta escondida, y yo dije: vamos a hacer algo diferente”, recuerda. En ese entonces, muchos lo miraban con rareza. ¿Urbano en Riohacha? ¿Champeta entre acordeones? Pero Wilman siguió adelante. Y no solo se mantuvo: se consolidó.
Nacido y criado en una tierra dominada por el vallenato, El negrin El Potente fue el primer artista urbano en atreverse a hacer algo diferente. “En el colegio todos cantaban vallenato, y yo decidí tirar por la champeta, la música con la que me crié”, recuerda. Esta decisión marcó el inicio de un estilo único que ha evolucionado de la terapia criolla a la champeta urbana con identidad propia.

¿Por qué “El Negrin Potente”?
A pesar de lo que muchos imaginan, su nombre artístico no viene de Miami ni de Hollywood. “Siempre me hacen esa pregunta, dice riéndose. Lo de “Negrin” es irónico. Desde pequeño me decían “negrito” por mi raza. Luego, cuando empecé en la música, todos los artistas tenían su nombres artístico: El Intocable, El Inquebrantable… Entonces a mí me dijeron: ‘Tú eres el negrin, pero potente’. Por mi energía en tarima, por la fuerza, por la conexión con el público y como le dije a Jairo Martínez en Telecaribe: será por eso que me dicen así», explica entre risas. Lo cierto es que su nombre artístico refleja esa mezcla de carisma, talento y fuerza escénica que lo caracteriz”.
Y vaya que tiene potencia. Su puesta en escena es explosiva. “Aquí en La Guajira, estamos pocos que hacemos que el público salte, se ría, se sienta parte del show. Yo crecí admirando a artistas como Miguel Morales, quien incluso me bautizó un hijo. Pero mi camino era otro”.

Una carrera respaldada por el pueblo
Su talento no ha pasado desapercibido. Estaciones radiales, políticos y el público en general lo respaldan. “Ya saben de mi trayectoria y de lo que soy capaz”, afirma. Y no es para menos: su música ha sabido conectar con varias generaciones, y su presencia escénica sigue creciendo con cada presentación.
Lo que viene: más música, más fuego
Con la bendición de Dios y el apoyo de su gente, El Negrin Potente anuncia nuevas colaboraciones. “Se viene una canción con Kevin C., otra con Papo Man, y más con los duros del género. El público puede esperar mucha música buena, con ese estilo que me caracteriza”.

De la terapia criolla a la champeta urbana
Su carrera no ha sido estática. Comenzó con terapia criolla, luego se sumergió en la champeta clásica y, hoy, lidera el movimiento de champeta urbana guajira, un género en evolución. “Mi primera presentación fue en el colegio, cantando vallenato, como casi todos aquí. Pero yo quería algo distinto. En ese tiempo se escuchaba champeta por ahí, en el 96, 97. Me fui por esa línea y aquí estoy”.
Su estilo ha sido tan único que hasta los políticos lo buscan para eventos, campañas, y hasta las emisoras ya lo reconocen. “Me llaman, me recomiendan. Ya saben que hay trayectoria, que hay talento. Y que en tarima el Gringo no falla”.

Un mensaje a los nuevos talentos
A los que están comenzando, les deja un consejo directo y sabio: “Tienen que tener paciencia. Esto no es de un día para otro. Hay momentos duros, pero si uno es verraco, también vienen las alegrías. Que confíen en su talento y echen pa’lante”.
Y para el público, su mensaje es claro: “Apoyen el talento local. Aquí en La Guajira hay mucho potencial. Solo falta más apoyo para que podamos brindar los mismos shows que se ven por fuera. Aquí también podemos hacerlo”.
El Negrin EL Potente no solo canta: representa. Es testimonio vivo de que en La Guajira y espacial Riohacha también se hace música urbana con calidad, con esencia, con alma. Y sobre todo, con mucha potencia.

