Jorge “Nenón” Figueroa: Fe, tradición y compromiso por una Guajira renovada

Como buen barranquero, temeroso de Dios y fiel devoto de la Virgen del Pilar, Jorge Armando “Nenón” Figueroa Angarita, acompañado de su esposa Clara Fonseca López y sus hijas Isabel Sofía y Miranda, participa con fervor en las festividades que cada octubre transforman a Barrancas en un hervidero de fe, tradición y esperanza. Una tierra donde la cultura se mezcla con lo espiritual, y donde el Festival Nacional del Carbón no solo es una muestra del folclor, sino también una expresión viva del alma guajira.

En medio de un ambiente cargado de emoción, velas encendidas y vestidos blancos ondeando al viento, Nenón camina con su familia rumbo a la iglesia San José. «Esta es una fiesta que nos une, donde nos encontramos y pedimos con fe y devoción. Queremos una Guajira más fortalecida, y especialmente una Barrancas más digna y con oportunidades para todos», afirma el joven empresario, mientras saluda a vecinos y conocidos que lo reconocen por su calidez humana y su compromiso con el desarrollo del municipio.

Un guajiro con visión global y raíces profundas

Con una sólida formación académica que combina lo local con lo internacional, Jorge Armando Figueroa es administrador de Negocios con énfasis en Alta Gerencia de la Universidad Ryerson de Toronto (Canadá) y especialista en Negociación de la Universidad de los Andes. Más allá de sus títulos, su verdadera formación ha estado marcada por las vivencias, los desafíos familiares y el deseo profundo de aportar al bienestar de su gente.

Hijo del reconocido empresario Octavio Figueroa y Analida Angarita, Nenón creció viendo de cerca la lucha por el progreso en una región históricamente golpeada por el abandono estatal. En 2016, su familia vivió uno de los episodios más difíciles: el secuestro de su padre. Lejos de quebrarse, ese momento se convirtió en un punto de inflexión en su vida. «Las adversidades nos enseñan a no rendirnos, pero también a comprender la importancia de construir un entorno más seguro, justo y humano», asegura con serenidad.

Hoy, con una empresa propia en el sector de la construcción, Jorge Figueroa genera decenas de empleos para hombres y mujeres guajiros. Desde hace más de una década, ha trabajado desde el sector privado para abrir caminos en zonas olvidadas, apostándole a proyectos que no solo son rentables, sino que impactan positivamente en las comunidades.

Fe que guía el camino

En Barrancas, nada comienza sin la bendición de la Virgen del Pilar. Y el Festival Nacional del Carbón, uno de los eventos culturales más importantes del sur de La Guajira, es la mayor prueba de ello. Desde las primeras horas del día inaugural, las calles se llenan de feligreses que, con profunda devoción, asisten a las tres misas celebradas en su honor. En las afueras de la iglesia, una banda papayera interpreta melodías tradicionales que se entremezclan con los rezos y el bullicio de la gente.

«Los barranqueros somos devotos de sus milagros, especialmente aquellos relacionados con el amparo, la protección y la salud. Aquí no hay casa donde no haya una estampa de la Virgen del Pilar», cuenta Jorge Figueroa, mientras sus hijas prenden una vela frente al altar.

Un historiador local lo resume con emoción: “El festival no se puede desligar de lo religioso, porque la Virgen del Pilar es grandiosa para los barranqueros. La devoción que sentimos por ella no la hay en ningún pueblo de Colombia ni del mundo”.

Un nombre que suena con fuerza en el sur del departamento

En medio de la celebración, muchos barranqueros comentan con esperanza sobre el futuro de La Guajira, y mencionan nombres que podrían encabezar una transformación real y comprometida. Uno de esos nombres que empieza a sonar con fuerza en el sur del departamento es el de Jorge Armando Figueroa. Su preparación académica, su experiencia empresarial, su visión social y su arraigo cultural le dan un perfil que encaja con el liderazgo que hoy exigen las comunidades guajiras.

Más allá de aspiraciones políticas o cargos públicos, ‘Nenón’ ha dejado claro que su vocación de servicio nace del amor por su tierra y del deseo de construir un futuro mejor para sus hijas y para todos los niños y niñas de la región. “No se puede seguir improvisando. La Guajira necesita líderes con preparación, ética, visión y, sobre todo, corazón. Y yo quiero poner mis conocimientos al servicio de esa causa”, afirma convencido.

Una Guajira fortalecida empieza en casa

Mientras la jornada religiosa da paso a los actos culturales del festival —con danzas, muestras artesanales y conciertos—, la familia Figueroa Fonseca regresa a casa con la tranquilidad de haber cumplido con una tradición que no solo es fe, sino también identidad.

La Virgen del Pilar, desde su altar adornado con flores blancas, parece observar con ternura a su pueblo. Un pueblo guajiro que, a pesar de los desafíos, no pierde la esperanza. Un pueblo donde nombres como el de Jorge Armando ‘Nenón’ Figueroa representan una nueva generación que cree que sí es posible una Guajira distinta: más justa, más unida, más fuerte.

Y como cada año, Barrancas vuelve a latir al ritmo de sus tradiciones, al compás de su devoción y con la certeza de que el cambio comienza desde la fe, la familia y el trabajo honesto.

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