- Lideresas que impulsan organizaciones sociales y procesos productivos en ambos departamentos fueron protagonistas de la segunda Mesa de Mujeres y Restitución de la territorial, efectuada en Valledupar. El espacio de la Dirección Social de la URT, incluyó la socialización de lineamiento sobre la atención de casos basados en el enfoque diferencial, la respuesta con información precisa de los procesos de las víctimas –reclamantes- presentes, además de la participación de entidades del Snariv y del territorio que se sumaron al espacio.
Más de 60 lideresas de organizaciones de víctimas, movimientos sociales, sectores campesinos, comunidades indígenas, consejos afro y procesos culturales de Cesar y La Guajira participaron durante dos días en la Mesa de Mujeres y Restitución de Tierras, un espacio de participación vinculante liderado a nivel nacional por la Dirección Social de la URT, para fortalecer el papel de las mujeres dentro de la política pública de restitución de tierras y avanzar en la superación de barreras históricas de acceso a sus derechos.

El encuentro, desarrollado en Valledupar, liderado por la URT Cesar-La Guajira, permitió socializar la ruta de restitución de tierras, los alcances de la Ley 1448 de 2011, el Programa de Acceso Especial para las Mujeres (PAEM) y los lineamientos de la Circular 008 de 2023, instrumentos que orientan la incorporación del enfoque diferencial de género en cada etapa del proceso. A través de metodologías pedagógicas, análisis de casos, conversatorios y construcción colectiva, las participantes expusieron inquietudes, compartieron experiencias territoriales y fortalecieron herramientas para la defensa de sus derechos.
“Esta segunda Mesa de Mujeres y Restitución es un escenario real de escucha, articulación y respuesta institucional que nos convoca permanentemente, a partir de la misionalidad de la entidad y también de nuestra voluntad política de servicio”,_ afirmó Sergio Murillo Clavijo, director territorial de la URT Cesar-La Guajira.
Murillo agregó que, cumplirles con dignidad a las víctimas implica generar espacios efectivos de participación, fortalecer el enfoque diferencial de género en cada etapa de la restitución y articular la oferta del Estado para brindar respuestas concretas a las inquietudes, necesidades y procesos que adelantan las mujeres en sus territorios: «Con estos espacios aportamos a la construcción de paz y reconciliación en nuestros territorios, empoderando a las mujeres y fortaleciendo sus capacidades para que sean garantes de la dignidad y la participación en la sociedad, cumpliendo así con los objetivos del Gobierno del presidente Gustavo Petro para construir una Colombia más justa y equitativa».

La Mesa contó además con la participación de más de diez entidades del orden nacional, territorial y del SNARIV, entre ellas la Unidad para las Víctimas, la Oficina de Paz de la Gobernación del Cesar, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la Agencia Pública de Empleo del SENA, Prosperidad Social y la Alcaldía de Valledupar, consolidando un escenario de articulación institucional para acercar la oferta estatal y fortalecer garantías para las mujeres víctimas.
De igual forma, líderes de las distintas áreas de la Dirección Territorial Cesar-La Guajira de la URT ofrecieron atención directa a casos particulares de mujeres que actualmente adelantan procesos con la entidad, brindando información puntual sobre el estado de sus trámites, orientación especializada y seguimiento a necesidades específicas.

Se destaca que la estrategia es una apuesta nacional liderada por la Dirección Social de la URT para territorializar las mesas como escenarios de participación, incidencia y construcción de política pública. “Las Mesas de Mujeres son espacios de transformación donde fortalecemos la voz de las mujeres víctimas, promovemos su participación efectiva y consolidamos una restitución de tierras con mayor equidad, justicia y enfoque de género en todo el país”, destacó Jhon Jairo Rincón, director social de la URT.
Con estas acciones la Unidad de Restitución de Tierras reafirma su compromiso con la reparación integral, la participación efectiva de las mujeres víctimas y la construcción de una restitución más humana, incluyente y digna, donde la justicia territorial también se fortalece desde el liderazgo de las mujeres.