- El gerente de Transportadora de Gas Internacional intervino en el Comité Tripartito de Transición Energética Justa realizado en Riohacha y destacó que 2026 será un año decisivo para el futuro energético del país.
Un escenario marcado por el debate nacional sobre el futuro energético de Colombia, el gerente de Transportadora de Gas Internacional (TGI), filial del Grupo Energía Bogotá, Jorge Andrés Henao Zambrano, lanzó un contundente mensaje durante su intervención ante el presidente Gustavo Petro en el marco del Comité Tripartito de Transición Energética Justa, realizado en el Centro de Eventos Kashi.
Ante representantes del Gobierno Nacional, líderes comunitarios, autoridades indigena wayuu y empresas del sector energético, Henao reafirmó el compromiso empresarial con el desarrollo sostenible de La Guajira y aseguró que el departamento es “la piedra angular” de la transición energética colombiana.
“Sin La Guajira no hay transición energética”, enfatizó el directivo, al advertir que el país no puede equivocarse en el rumbo de su política energética.
La Guajira, eje del nuevo modelo energético nacional
Durante su intervención, Jorge Andrés Henao sostuvo que la región posee el potencial necesario para liderar el cambio hacia energías renovables en Colombia gracias a sus recursos naturales, especialmente el viento y el sol.
“Creemos firmemente que La Guajira es fundamental para la transición energética que el país necesita. Esta región es la piedra angular de ese proceso. Sin La Guajira, Colombia perdería una oportunidad histórica y las comunidades perderían la posibilidad de convertir su enorme potencial energético en bienestar y desarrollo”, expresó.
El directivo señaló que la integración de tecnologías renovables como la energía eólica, solar e hídrica permitirá construir un sistema energético más sólido, resiliente y preparado para responder a las demandas futuras del país.
Asimismo, destacó la importancia del Comité Tripartito como un mecanismo de articulación entre el Gobierno, las empresas y las comunidades.
“Este espacio es y será una muestra de que en La Guajira sí se puede construir y operar proyectos energéticos con diálogo, confianza y participación”, afirmó.
Un modelo basado en diálogo y concertación
Henao insistió en que el éxito de los proyectos energéticos dependerá de la capacidad de concertación entre todos los actores involucrados.
“El desarrollo de proyectos energéticos y el desarrollo del territorio son retos enormes, pero mientras nos sentemos, dialoguemos y trabajemos juntos en este comité tripartito, estoy seguro de que lo vamos a lograr”, manifestó.
Según explicó, los mecanismos de participación construidos en la región han permitido generar procesos de concertación social y metodologías de trabajo conjunto que fortalecen la confianza entre las comunidades indígenas, las instituciones y el sector privado.
En ese contexto, destacó la importancia de la creación de la Gerencia Guajira como una herramienta estratégica para fortalecer la presencia institucional y mejorar la coordinación territorial.
“La resolución para la creación de la Gerencia Guajira representa una gran oportunidad. Nos permitirá tener un rol más operativo en el territorio, fortalecer la presencia y articulación de las entidades gubernamentales y facilitar la construcción de consensos y convivencia”, sostuvo.
2026: el año decisivo para la transición energética
Uno de los puntos centrales de la intervención del gerente de TGI fue el papel estratégico que tendrá el año 2026 para el futuro energético de Colombia.
“El 2026 es un año histórico para La Guajira. Es el año en el que vamos a lograr darle el impulso que necesita la transición energética y el desarrollo energético del departamento”, aseguró.
En ese sentido, destacó la necesidad de garantizar la culminación de la línea de transmisión Colectora, desarrollada por el Grupo Energía Bogotá, infraestructura clave para transportar la energía producida en La Guajira hacia el resto del país.
También subrayó la importancia de asegurar la continuidad del Parque Eólico Buimpechi y el inicio de los parques eólicos Gemi Huacaí en sus fases JK1 y JK2, proyectos impulsados conjuntamente con AES Colombia y Ecopetrol.
De acuerdo con Henao, estas iniciativas serán determinantes para garantizar la confiabilidad del sistema energético nacional.
Seguridad y estabilidad para los proyectos
El gerente empresarial advirtió además que el éxito de los proyectos dependerá de las condiciones de seguridad y del acompañamiento institucional en el territorio.
“Es esencial garantizar la seguridad con apoyo del Ejército, la Policía y las distintas entidades del Estado, tanto para el avance de los proyectos como para el bienestar y tranquilidad de las comunidades”, afirmó.
El directivo reiteró que el compromiso empresarial no se limita únicamente a la infraestructura energética, sino también al desarrollo social y económico de las comunidades.
Energía para las comunidades: el ejemplo de Solcai
Durante su intervención, Henao presentó como ejemplo concreto el proyecto Solcai, una iniciativa enfocada en llevar energía eléctrica continua a comunidades indígenas wayuu mediante sistemas solares.
Según explicó, el programa ya beneficia a cerca de 400 familias del área de influencia del proyecto Emeo Acaí, las cuales cuentan actualmente con energía las 24 horas del día.
“Esperamos que en los próximos meses terminemos esta primera fase de 840 familias y podamos seguir desarrollando proyectos similares, porque lo que buscamos es que sean replicables para poder darle luz a toda La Guajira”, expresó.
El proyecto se desarrolla de manera conjunta con Soluna, la Financiera de Desarrollo Nacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, con apoyo gubernamental mediante subsidios energéticos.
Para Henao, este tipo de iniciativas representan el verdadero sentido de la transición energética: transformar el potencial energético del territorio en bienestar real para las comunidades.
Compromiso empresarial con el desarrollo regional
Al cierre de su intervención, el gerente de TGI reiteró el compromiso del sector empresarial con La Guajira y con la construcción de una transición energética justa e incluyente.
“Queremos que los beneficios de los proyectos se reflejen en una mejor calidad de vida bajo una estrategia de trabajo conjunto entre lo público, lo privado y, lo más importante, las comunidades”, concluyó.
El encuentro en Riohacha dejó en evidencia que el futuro energético de Colombia pasa inevitablemente por La Guajira y por la capacidad de concertar proyectos que combinen desarrollo económico, sostenibilidad ambiental y transformación social.