En tiempos donde las instituciones públicas enfrentan constantes cuestionamientos y desafíos estructurales, resulta importante reconocer cuando una administración demuestra resultados, liderazgo y visión de crecimiento. La reciente reelección del rector de la Universidad de La Guajira, Carlos Arturo Robles, ha generado múltiples reacciones en distintos sectores académicos y sociales del departamento.
Consultado por este medio de comunicación, el abogado penalista y oriundo de Riohacha, Johan Enrique Peralta Gómez, manifestó que dicha reelección constituye “un acto meritorio y coherente con los resultados que hoy muestra la alma mater”.
Para el jurista Guajiro, quien viene haciendo las cosas bien debe continuar al frente de una institución tan importante como Uniguajira, especialmente cuando existen avances visibles en materia académica, administrativa y de proyección internacional. Según Peralta Gómez, la continuidad administrativa no debe verse como un privilegio político, sino como la posibilidad de consolidar procesos exitosos en beneficio de la educación superior del departamento.
“El rector Carlos Arturo Robles ha demostrado contar con las capacidades, la experiencia y el potencial necesario para internacionalizar la Universidad de La Guajira, fortaleciendo no solo la calidad educativa, sino también las oportunidades para miles de jóvenes Guajiros”, expresó el abogado.
Asimismo, destacó el papel transformador que hoy cumple la universidad en la formación de futuros profesionales, particularmente en el campo del Derecho, señalando que la institución se ha convertido en un referente académico de la región Caribe.
«Hoy Uniguajira forma a futuros abogados con sentido crítico, formación humana y compromiso social. Personalmente, me hubiese gustado ser egresado de esta prestigiosa institución”, agregó.
Finalmente, el penalista sostuvo que el fortalecimiento de la educación pública debe ser una prioridad colectiva y que los liderazgos académicos que generan resultados merecen respaldo institucional y social, especialmente en territorios históricamente golpeados por el abandono estatal como La Guajira.

