Por: Juan Zambrano Romero
La encrucijada en que se encuentra el mundo en los actuales momentos desnuda las
verdaderas intenciones de los poderosos para aprovecharse de situaciones que le
generan grandes dividendos para sus intereses.
La Guajira ha venido siendo saqueada por más de tres décadas de sus recursos
naturales renovables y no renovables por empresas multinacionales asentadas en su
territorio para su explotación. Ha sido el Gobierno Nacional tan laxo con estas
multinacionales que por la bendita idea de fortalecer la inversión extranjera, maltrata
los intereses de regiones que como la Guajira, vienen quedando sin ninguna de sus
riquezas.
En vista de la actual pandemia en que se debate el mundo y de las urgentes acciones
que requiere esta situación para detener el avance exponencial de la misma, los
científicos han recomendado hacer aislamientos sociales como mediadas de
prevención y de contención de la misma.
Allí toma importancia las decisiones de prevalecer la vida humana antes las
desaforadas ambiciones de los grandes capitales en seguir su rumbo y no parar ante
la terrible amenaza que se cierne entre nosotros.
El Gobierno Nacional decretó unas acciones para intentar lograr detener la acción de
expansión del virus coronavirus en el territorio nacional, del 24 de marzo al 13 de
abril de la presente anualidad. La empresa multinacional Cerrejón, con más de 8.000
empleados de diferentes regiones del país, que permanecen en constantes idas y
venidas al territorio guajiro, en primera instancia no acató esa directriz del gobierno
nacional, continuando con su operación. Es así como los trabajadores de la
multinacional, entendiendo el latente riesgo y el peligro eminente, hacen el respectivo
análisis y visibiliza mediante denuncia el desacato de la directriz por parte de la
multinacional.
Pero lo que la multinacional Cerrejón ha visionado es que esta pandemia del
coronavirus ha generado un tremendo forcejeo y choque del petróleo, generando una
oportunidad para que el carbón sea apetecido convirtiéndolo en el combustible fósil
en los actuales momentos más caro del mundo.
Pero la actitud de la multinacional Cerrejón en primera instancia pretendía disminuir
sus operaciones supuestamente para contribuir positivamente a la prevención del
contagio y la propagación del virus en la Guajira, pero advirtiendo seguidamente “que
la empresa es consciente de las consecuencias que esta decisión tiene para el
Departamento de la Guajira”.
De manera inmediata, en oportuna acción el señor Gobernador del Departamento Dr.
Nemesio Roys Garzón, solicita a la multinacional y a la Agencia Nacional de Minería
– ANM -, la suspensión inmediata de las operaciones, expresándoles textualmente
que “La salud de todos los guajiros y habitantes del Departamento está por encima de
cualquier interés económico o productivo, incluso si esta representa beneficios
económicos o de regalías para La Guajira”.
Pero lo más risible y fanfarronesca acción de la multinacional, aprovechando esta
situación haciendo alarde a un olímpico oportunismo hace llegar un comunicado a la
comunidad denominado “Cerrejón estregará Agua a las comunidades de la Alta
Guajira, cercanas a su operación, durante la cuarentena”, dizque recalcándole al país
y al departamento el compromiso de mantener las “inversiones sociales” para las
comunidades, entre ella la de distribuir cerca de 7 millones de litros de agua mensuales
que beneficiarán a 11 mil personas, representando una inversión anual de 2 mil
millones de pesos.
Pero hagámosle un sencillo y discreto análisis de esta denominada “inversión social”,
si así ellos la llaman y se registra en ese comunicado que la multinacional entrega 7
millones de litros de agua mensuales, para beneficiar a más de 11 mil personas, esto
significa entregarles aproximadamente 636 litros por persona al mes, que representa
21 litros de agua por día por persona, cuando la Organización Mundial de la Salud
recomienda que cada persona requiere de un promedio de 100 litros de agua/día, es
decir les están entregando la quinta parte de los requerimientos diarios para una
persona según la OMS.
Ahora, si analizamos la parte económica de la misma “inversión social” como lo
denomina la multinacional Cerrejón en su comunicado, esta distribución de agua a las
comunidades indígenas les representa un gasto de inversión anual de 2 mil millones
de pesos, eso indica que se gastan 167 millones de pesos mensuales, por ende 5.5
millones/día, pero como son más de 11 mil los beneficiarios según ellos, representaría
un valor aproximado de 498 pesos/día en suministro de agua por persona.
Creen ustedes que es esa una contribución real y justa para las comunidades wayuu
en la zona de influencia del Cerrejón?. Puede eso llamarse una inversión social justa?.
Finalmente en ese comunicado Cerrejón afirma que “en la actualidad lo que va del
mes de marzo, ya ha entregado a las comunidades de la Alta Guajira cercanas a su
operación 348.000 litros de agua”. Pero revisando esta afirmación en el comunicado
que se encuentra en el link https://laguajirahoy.com/2020/03/durante-cuarentenacerrejon-
entrega-agua-a-comunidades-vecinas.html, de fecha 26 de marzo,
suponemos que ese comunicado se expidió por parte de Cerrejón dos o tres días atrás,
es decir el 22 o 23 de marzo, y lo expuesto por Cerrejón de que entrega 7 millones de
litros de agua mensual, es de mucha preocupación que al momento de la expedición
del referido comunicado solo haya entregado aproximadamente el 5% de los 7
millones de litros de agua mensual. Deja muchas inquietudes y dudas de la veracidad
de la entrega de 7 millones de litros de agua al mes a las comunidades. Así pues se
deja expuestas todas esas inquietudes que el comunicado del Cerrejón ha expedido en
virtud de la crisis que vive el mundo, el país y el Departamento de la Guajira. Es por
eso que hay que seguir revisando las decisiones trascendentales que para la Guajira
expiden multinacionales que solo les interesan “los euros”, ya que a pesar de los
beneficios económicos que le ha reportado a la multinacional la explotación de
nuestro recurso no renovable, ésta se iba de agache a no ser por la acción de la
denuncia de sus trabajadores y la excelente acción del Señor Gobernador Roys
Garzón. Tiene total vigencia el título de este artículo denominado “entre la ingratitud
y la avaricia”.