Las asesorías deben ser garantía de éxito y prevenir fracaso

POR: MARTIN BARROS CHOLES.

Asesorar implica una variedad de términos tales como: enseñar, orientar, sugerir, aclarar, proponer, aconsejar, ilustrar, instruir, proyectar, adiestrar y en fin, todo lo que sirva de apoyo, para la realizaciones, de acciones, operaciones y garantías; de estabilidad institucional, administrativa, personal y de resultado positivo.

La carencia y falta de asesorías, en asuntos o temas puntuales, puede llevarnos al fracasos e inoperancias, por causa de ignorancia o desconocimiento. Los proyectos, programas y ejecuciones; requieren del concurso participativos de personas, que conforman equipo de trabajo, implementando el marco estructural, en pirámides de mandos y responsabilidad, acciones y responsabilidades: técnicas, administrativas y profesionales; que bien coordinadas, sincronizada y sintonizada en comunicación; garantizan efectividad, productiva y éxito global. Debemos comprender, que solo no podemos hacerlo todo. El apoyo es necesario de acuerdo a las magnitudes, complejidades y demás, para que garanticen efectividad, antes que retardos exponiéndose a críticas y juzgamiento, en el escarnio público.

El covid-19, nos ha mostrado deficiencias y debilidades, en administraciones públicas, que padecen de asesorías y adecuaciones, para responder a las circunstancias, no obstante ser palpante las pruebas, que evidencian. Alcaldes, gobernadores y muchos servidores públicos; en rutan contratos y presupuestos, con cálculos insuficientes, deficientes, inflados e incoherentes; que de salida parte con direccionamientos defectuosos, practica muy común donde impera la corrupción. No podemos concebir las asesorías, como una forma de pagar favores políticos o descartarla, sin fundamento. Peor implementarla como corbata burocrática.

Contraloria, Fiscalía y Contraloria General de La Republica, investigan un alto número de mandatarios, que no hicieron bien las cosas, con las facultades excepcionales, generada por la declaratoria nacional, de emergencia sanitaria, en los territorios municipales y departamentales, por la avaricia de apropiación, que conllevan faltas gravísimas, disciplinarias, penales y fiscales, originando suspensiones, sanciones de destituciones e inhabilidades; para ejercer, empleos, cargo público o contratar con entidades públicas, por un determinado tiempo, medias de aseguramiento y multas. En el territorio nacional, los servidores públicos, no escarmienta de los estrellados y esparramados, que, a diario sancionan por hechos irregulares e ilicitudes; recaída sobre algunos gobernantes de turno. Por el contrario, repiten los mismos errores, terminando en el mismo mal, con corta carrera. Se dejan persuadir y convencer o influir, de maniobras torcidas y endemoniadas, por quienes se han acostumbrados, a: explotar oportunidades, manipular incautos, amasar partidas presupuestales, maquillar contratos y cuentas; sin prever consecuencias y resultados nocivos y fatales; dejando al mandatario investigado

En Colombia se carece de los servicios de asesorías publica, de ahí, las desorientaciones desatención y atropellos; a personas, en busca de servicios administrativo, público y defensa de derechos; frente abusos y arbitrariedades. Las multinacionales mineras energéticas, telecomunicaciones, transportes y muchos servicios privados en especial, financieros, disponen de de asesorías a los usuarios. Los costos de servicios de asesorías, técnica, profesional y especializada; para las instituciones y entidades publica, es ínfimo o coherente con la utilidad que arroja y puede materializarse. Claro está de acuerdo a la precisión de tema o campo de acción, calidad cualificada, dedicación y experiencias. El asesor visionario, informado y disciplinado en el servicio, multiplica el costo o valor del servicio, que se sufraga, en favor y beneficio, del contratante. Antecedentes califican y garantiza.

Los gobernantes bien asesorados con personas idóneas y experta, en materia y asuntos a sus cargos, se afianzan y generan; confianza y seguridad. Los asesores responden por los servicios contratados, en lo relativo a afectaciones negativas, con la propia carrera profesional y de manera pecuniarias, por los hechos encauzados, interpretados, estudiados, consultados e informado. Por fracasos y perdidas, en daños y perjuicios, de manera equivoca, omisiva, indiferente o negligentes. Un piloto de aviación, no puede prestar servicio jurídicos o biólogos. Cada quien en lo suyo y el lugar que le corresponda. Los asesores necesariamente deben actualizarse, de informaciones, reformas y todo lo relacionado y atinente, a su profesión, para prácticas, aplicaciones y enlaces. Los frutos positivos, originado de asesorías, se transforma en ganancias, para el servidor administrativo. Planifiquen y focalicen, necesidades y prioridades; en Planes de Desarrollo. Asesórense de quienes les den y produzcan, no de quienes le quiten y perjudiquen. Pero los servicios deben ser constante y continuos. Ocasional y transitorio desajusta, congela y retrasa, las proyecciones, acciones y operaciones programadas.  

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