Por: Rafael Ceballos Sierra
Líder de Equipo Guajira
(Disidencia Liberal)
Con profundos sentimientos de pesar, registramos el sensible fallecimiento de Horacio Serpa Uribe. Ha partido el último Gran Caudillo Liberal, se fue el emulo de Gaitán, del Negro Robles y de Galán, hemos perdido al hombre que conjugó en si, grandeza humana, liderazgo auténtico y liberalismo puro, ese que enarboló las banderas sociales del partido y que defendió siempre los intereses superiores del pueblo colombiano.
Se fue Serpa seguramente dolido por las actuales circunstancias que vive el otrora Glorioso Partido Liberal, en donde los actuales liderazgos tanto a nivel nacional como regional, privilegian los intereses personalistas, en detrimento del gran interés general de nuestras comunidades.
Se fue Serpa como disidente del oficialismo liberal y en esa misma condición nos dejó a muchos, pero se fue siendo aún liberal de corazón y de convicción, lo mismo que somos hoy también muchos en Colombia y en la Guajira.
Y se fue Serpa seguramente con el sueño que compartimos de que un día pase esta noche oscura que vive la colectividad y fluyan los nuevos liderazgos que recuperen el ideario y la fuerza del Partido Liberal.
Los guajiros tenemos mucho que agradecerle a Horacio Serpa Uribe. Soy fiel testigo, por ejemplo, de su decisivo concurso como Ministro del Interior, para que se desde la Dirección del Sena, pudiéramos construir la nueva sede Administrativa y Comercial en Riohacha, para que también lograramos llevar a cabo la construcción de la sede del SENA en Maicao y para que pudiéramos ampliar el centro zonal del SENA en Fonseca. Pero además, fue importantísimo el concurso de Horacio Serpa como líder de la bancada Liberal para que en el Senado lográramos la aprobación del proyecto de ley que creó a Riohacha como Distrito Turístico y Cultural.
Adiós, Horacio Serpa Uribe, te recordaremos cómo un gran líder, te recordaremos cómo un gran ejemplo de templanza, de carácter, de firmeza, de lealtad y de muchos valores liberales. Dios te reciba en su gloria.