Se acaba la segunda década del siglo XXI, atormentado y azotados, por pobreza, corrupción, violencia y la pandemia del covid, sin ninguna seguridad, en espacios y vías públicas, en de tramites administrativos, judiciales y desatenciones; en servicios de: salud y domiciliarios. Vivimos al sálvese quien pueda, desprotegido al asecho de la delincuencia. Afortunado los que tenemos o tienen la suerte de pasar con vida el próximo año, después de soportar pesadillas de miedo, no por caprichos, sino relevancias de los estragos en salud, causados indistintamente, en personas sin distingos, de estrado social, edad, color, estaturas y demás; características y condiciones, personales, llevando consigo, la muerte de muchas personas, que han causado dolor social, afectando a las familias por pérdidas irreparables de seres queridos.
Al final de cada año el gobierno, con los gremios, sindical y económico, discuten el salario mínimo que debe regir, durante la siguiente vigencia fiscal, el cual lo termina imponiendo siempre el gobierno, por Decreto justificador por desacuerdos, entre las partes convocadas para la fijación del salario mínimo. El Dane no ha publicado el consolidado correspondiente a la vigencia fiscal 2020, aun cuando ha divulgado informaciones parciales sobre venta. El monto de inflación para este año estaba proyectado en un monto del 3%, pero supuestamente se rebasó la tarifa determina, al dispararse precios de la canasta familiar. Hablando de precios, estos van en ruedas sueltas, libre de garantía en calidad, a los consumidores y usuarios de servicios. Los incrementos de los precios que se sujetan al implementado con base en salario mínimo, solo se cumple en los para trabajadores y empleados, pero no en productos y servicios, con excepción al de arrendamientos, en continuidad del inquilino, por que tambien disponen de fijar el valor del arriendo a nuevos arrendamientos. Los aumentos en los servicios de energías, telecomunicaciones, agua, transporte y hasta el gas natural, disparado últimamente, que doblan los incrementos legales, desajustan los presupuestos domésticos. Los incrementos en energías y transportes, de hecho, se refleja, en los precios de productos de consumos, con aumentos graduales durante la vigencia fiscal, que son omitidos relacionar en las estadísticas informativas, por que favoreces a grandes proveedores, que exprimen asalariados y jornaleros informales, con consumos a precios sin controles.
Los salarios mínimos son diferenciales en estados y naciones, en lo correspondiente a la moneda de circulación, de cada país o nación. Algunas legislaciones como Estados Unidos, se establecen tablas de salarios, por horas, medio tiempo o tiempo completo. Lo mínimo que vale una hora de trabajo en EE. UU, son 12 dólares en labores continua permanente. Es mayor en ocasionales y servicios. Los salarios son relativos de acuerdo con los regímenes y formas de gobiernos. Colombia en está por debajo de Bolivia, Chile y Uruguay, pero está encima de Brasil, México y Perú. Países socialistas, tienen salarios inferiores de países capitalistas, pero los habitantes tienen gratis, vivienda, transportes, educación, salud, servicios de energía y agua. Por último, subsidios de consumos en alimentos y elementos de aseos. Un salario de un millón de pesos para pagar arrendamientos, transporte, facturas de servicios públicos, domiciliarios, mercados de alimentos, aseos y otros. Comparen los fenómenos que inciden en la implementación de salarios, de régimen político social de gobierno. Si no se cumplen por autoridad competente controles de precios, menos alcanza los salarios mínimos, que se devenga. Dios quiera redondeen el salario mínimo para el próximo año, en un millón de pesos, pero no será fácil en el año entrante.
Vivimos un año inolvidable paciente y atolondrado a veces. Nos resignamos aceptar los designios de Dios, entre la oscuridad, miedo y zozobras, encerrado. Soportar hambre sin alternativa de mitigo, por prohibido salir, es terrible, sobre todo cuando no se dispone de rentas, salarios y honorarios; entre otros. Doloroso el alto volumen de personas fallecidas, como consecuencia del covid-19, asociados con implicaciones de otras enfermedades. Todos perdimos: familiares, vecinos, compañeros y amigos; que siguen el camino, que más adelante nos espera, para recuentros espirituales. La vida continua. Vivamos todos los días como si fuera el ultimo.
A mis apreciados lectores de este prestigioso medio de comunicación informativos y seguidores de mi columna, con mucho cariño les deseos felices pascuas y prosperidad en el año nuevo, con la bendición de Dios. Que este año despeje y aclaren incertidumbres, relacionado con la salud y la vacuna curativa. Novedades nos esperan. Hasta el próximo año si Dios lo quiere. Abrazos