El dolor infinito que invade a la familia Delprado Almazo en Riohacha una mujer oriunda de Dibulla, por el fallecimiento de la querida madre, abuela, hermana, prima, hermana, tía y amiga Maritza «La Negra», Delprado Almazo, quien falleció el pasado cuatro de abril de este año.
“La Negra” como todos las conocimos, fue una mujer bondadosa, afable, que siempre manifestó a través de sus frases de saludo esa suavidad sustancial y cariñosa que deleitaba a quien lo recibía.
Hoy el alma de sus familiares se desgarra en sufrimiento de dolor y de llanto inconsolable ante el cuerpo de esa madre que fue la dueña de su hogar y ajena a los sinsabores del mundo exterior.
«La Negra», fue durante su vida fue una reconocida comerciante del mercado viejo de Riohacha quien por mucho tiempo administró una miscelánea denominada La Negra y Eduar en el mercado nuevo, quien con sus dotes de artesanía y buena administradora junto con su esposo los supo sacar adelante.
«La Negra», estuvo casada con Alfonso Martínez Redondo y de cuya unión nacieron Eduar Alfonso, Deibis y Lorie Martínez Delprado quién le entregó ese amor de madre y les enseñó principios y valores.
Sólo quien no ha perdido a una madre no se ha mortificado en el dolor y el sufrimiento que se padece cuando a los días se siente la ausencia eterna de aquel ser querido como en una soledad inútil.
Esos deseos de llorar a todo pulmón parecen verterse en una sinfonía de angustia que impresiona en que el corazón pareciera verterse en una tormenta de sacrificios desgarradores e ineludibles.
El único consuelo lo encontramos en nuestro Dios Salvador quien nos da las fuerzas necesarias para soportar estos momentos de angustia y es el bálsamo que purifica y le da aliento a nuestras almas. Tengamos fe en Él y nos dará el alivio que necesitamos en estas horas tormentosas de la vida.
El gremio de comerciantes y su familia entera lamentan esta muerte tan inesperada, Dios te bendiga Martiza Elena, La negra.