La pandemia del COVID-19 ha tenido una gran influencia en los procesos de enseñanza y educación en todas las regiones del mundo, muchos docentes se han visto en la necesidad de reinventarse. Uno de ellos es David Hernández Martínez, profesor de la Universidad de La Guajira Sede Fonseca por 21 años ininterrumpidos, quien hoy se destaca por la gallardía con la que ha enfrentado los desafíos de las aulas remotas y su disposición para no dejarse vencer del acelerado avance de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Este ingeniero químico, fonsequero y profesional condecorado en el año 2019 por la Asamblea Departamental de La Guajira en reconocimiento a su trayectoria y excelente desempeño por más de 40 años como maestro, demuestra que los nuevos retos de educación permiten establecer una amplia gama de posibilidades para la creación de ambientes de aprendizaje más efectivos y atractivos.
Durante su proceso de adaptación, fue fundamental el respaldo, apoyo y capacitación de la Universidad de La Guajira y de los alumnos, quienes de forma desinteresada le ayuda a encontrar alternativas si se le presenta alguna dificultad. Adicionalmente, el docente se ha dedicado a la búsqueda y adquisición de los equipos necesarios para transmitir e impartir las clases, que anteriormente dictaba desde las instalaciones de Uniguajira para aprovechar la conectividad, pero hoy las realiza en su residencia.
El docente David Hernández Martínez, afirma que en los últimos dos periodos académicos, los procesos de enseñanza han sido difíciles por la pandemia y el aislamiento, pero no imposibles para lograr realizarlos con calidad. “Para impartir conocimientos con los educandos tengo que avanzar, no al ritmo de ellos, pero sí, con las herramientas necesarias para hacer de las clases remotas un éxito”.
Hernández, es un catedrático que a sus 71 años de edad no desfallece en su interés de innovar diariamente. Además de la adaptación eficiente a las herramientas tecnológicas, otra de sus facetas es seguir transformado a partir del reciclaje.
Actualmente, lidera desde el programa de Ingeniería Ambiental de la Sede Fonseca de la Alma Mater un proyecto de construcción de viviendas ecológicas en alianza con Corpoguajira y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA). “La iniciativa nació con la necesidad de beneficiar a las familias del departamento que no cuentan con un techo y no han tenido la oportunidad de acceder a un hogar de interés social”, puntualiza el maestro.
Las casas ecológicas son elaboradas a partir de botellas PET que recogen entre los miembros de la comunidad, lo que implica que el proyecto además de brindar bienestar social, contribuye a la reducción de los niveles de contaminación por residuos sólidos.
El desempeño loable del profesor y sus resultados significativos dentro y fuera de las aulas, lo perfilan como mediador y guía de sus estudiantes en el saber. Un ejemplo de compromiso, creatividad y dedicación, porque a pesar de pertenecer a la “generación de oro”, ha podido responder acertadamente a los retos tecnológicos y educativos impuestos por la pandemia COVID-19.
Le tocó desaprender parte de lo tradicional para aprender de las nuevas tecnologías y hoy indica que le gustaría alternar las clases presenciales con la virtualidad para optimizar el aprendizaje en los jóvenes universitarios.