Por Luís Alonso Colmenares Rodríguez
El régimen de regalías vigente está reglamentado por el Acto Legislativo 5 de 2019 y la Ley 2056 de 2020, que reorganizaron el Sistema General de Regalías.
En cualquier momento se pueden acabar los recursos de regalías porque se originan en la explotación de recursos naturales NO renovables de hidrocarburos y minería. Por lo cual hay que aprovecharlos para mejorar el desarrollo social y económico.
No hay que hacer mayor esfuerzo para concluir que los recursos recibidos por concepto de regalías en La Guajira no son proporcionales al nivel de desarrollo que tiene el departamento. ¡Es una vergüenza! ¿Qué ha pasado?
Dicho lo anterior, sea la ocasión para referirme a la aprobación de un proyecto que será financiado con recursos de Ciencia, Tecnología e Innovación, cuya reglamentación está en el artículo 52 y siguientes de la Ley 2056, y que el gobernador Nemesio Roys tuvo que salir a explicar en días pasados.
Esa era la actitud necesaria porque no podía hacerlo ningún funcionario de medio pelo, del segundo o tercer nivel del gobierno departamental, sino el gobernador de manera directa.
Lo aplaudo porque así debe ser. Dar explicaciones cada vez que sea necesario y cerrar cualquier posibilidad de que el tema se termine convirtiendo en una bola de nieve.
Otra cosa es que no comparta sus explicaciones, porque no puede venir ahora a salirse del bulto, pretendiendo convencer de que no tenía nada que hacer.
¡Eso no es cierto!
Sobre todo, si recordamos que, el año pasado, al comienzo del período de gobierno, el gobernador se opuso a la ejecución de unos proyectos que encontró aprobados. Y brincó y pataleó hasta que logró frenarlos con el apoyo del gobierno nacional.
Pregunto: ¿por qué no lo hizo ahora habiendo otras necesidades superiores en el departamento?
En esa ocasión el gobernador argumentó que los recursos de Ciencia y Tecnología “…debe utilizarse en ver como accedemos a tecnología para tener agua en las comunidades indígenas, para ver como desalinizamos mejor, darles a las comunidades energías renovables y que no se estén desperdiciando 18 mil millones de pesos”.
Y que “Si vamos a hablar de un tema ancestral, de la cultura del departamento, por lo menos debió hacerlo una universidad local que tuviera pleno conocimiento de la cultura del departamento”.
Pero ahora al gobernador le parece bien que haya sido aprobado un proyecto con los mismos recursos de Ciencia y Tecnología por la suma de $10.252 millones, y le parece bien que el proyecto lo vaya a ejecutar la misma Universidad de Pamplona para la “Implementación de estrategias para la adopción de procesos de innovación en las unidades productivas agropecuarias que atienda las problemáticas derivadas por la emergencia económica social y ecológica por el covid-19 en el departamento de La Guajira”.
Como dijo El Flecha para referirse al nombre del colegio donde dictaba Historia Universal el viejo Davy Sánchez Juliado: «tronco de nombre pa´ tres salones, ¿ah?». Igual sucede con este proyecto: “cipote de nombre pa’ un proyecto ¿ah?”.
¿Por qué ahora le parece bien y antes le pareció mal?
¿Por qué siempre aparece la Universidad de Pamplona?
¿Por qué no hay un apoyo similar con la Universidad de la Guajira?
Parece que el gobernador vive en una burbuja de grandeza, asumiendo que como tiene suficiente formación académica, lo cual es cierto, también asume que el resto de los guajiros somos brutos, lo cual no es cierto.
No se equivoque gobernador. Y en último caso no menosprecie “la malicia indígena”.
Es cierto que los recursos del fondo de ciencia y tecnología son aprobados a través de convocatorias públicas, abiertas y competitivas.
Pero también es cierto, y el gobernador omitió decir, que para el año 2021 la distribución de la totalidad de los recursos de ciencia y tecnología se realizará por departamento, bajo los criterios de distribución para la Inversión Regional; y los proyectos se aprobarán a través de convocatorias públicas, abiertas y competitivas, que se estructurarán en concertación con el Consejo Departamental en Ciencia, Tecnología e Innovación (CODECTI), del cual forma parte el gobernador.
Pero, además, mientras se implementan los ejercicios de planeación, permanecerán vigentes los Planes y Acuerdos Departamentales en Ciencia, Tecnología e Innovación (PAED) que también dirige el gobernador.
Supongo que con el ánimo de evadir su responsabilidad, el gobernador dijo que los proyectos de ciencia y tecnología son aprobados en un OCAD específico y exclusivo para dichos efectos.
Pero no dijo que tiene injerencia en ese OCAD, a través de seis Gobernadores con los cuales pudo haber evitado que se aprobara el proyecto, como lo hizo con el proyecto que encontró aprobado al comienzo de su gobierno.
Tenemos que estar atentos para conocer lo que pase con la supervisión o interventoría de estos proyectos de inversión en ciencia, tecnología e innovación. Como dijo el filósofo de La Junta “se las dejo ahí”.