
Por Rubens Magdaniel P.
Cuento inicialmente que desde cuando inició muy bisoño como director de turismo, le asesoré en la imagen grafica de esa institución, después me sumé como asesor de marketing en los últimos dos meses de su campaña a la Alcaldía de Riohacha, ambas situaciones ad honorem, en razón a la vecindad partidista que existía entre La Nueva Guajira y los conservadores.
Hoy a la usanza de sociedades del siglo XVII, se rompen alianzas, de ipsofacto sucumben afinidades del pasado, la cultura arraigada en nuestra región así nos ha enseñado, si no hay voto no tiene por que carajo haber vecindad, si no compartimos manteles somos enemigos.
Contextualizo significando que dicho «imperativo» postra en el ostracismo a nuestra región, por ende nos empuja sin poder resistirnos, a involucionar calamitosamente, nos resistimos a mirar más allá de las componendas y los intereses grupales, la amistad, la objetividad y humildad se reemplaza por densas dosis de soberbia y egolatría, se cercena el pensamiento colectivo se privilegia la segregación y el elitismo, así funciona el 98% de los políticos Guajiros, ni más, ni menos!
El otro lado de la moneda la experimenta el parroquiano del común, ese que no quiere reconocer las buenas acciones del funcionario solo porque no depositó su voto a favor, «o en su defecto» debe obligatoriamente abstenerse a comentar la debacle porque hace parte del comité de aplausos, hoy instaurado como tendencia en las redes sociales, ese que se pone la camiseta en campaña, llena el auditorio y aplaude cada acierto o error que lance su candidato.
Aterrizando ideas intento hoy desligarme de la esclavitud subjetiva y liberarme en calificaciones, sin epietos despectivos ni desobligantes comentarios respecto al funcionario Nemesio Roys Garzón y el momento que hoy vive, que sin profundizar tanto, sabemos cuanto afecta a nuestra región y a cientos de jóvenes que vislumbran en la política, el camino a la reconstrucción de su terruño.
-Apelando a la verdad su interlocucion con el gobierno central fluyó, otorgando constante institucionalidad al gobierno Departamental, e impactando en reiteradas visitas que por el índice probabilístico generarían nuevas oportunidades, funciona el popular adagio ¡Tanto va el cántaro a la fuente…!
-Privilegió sus reuniones con la alta dirigencia obviando la cercanía con las bases populares, eso afectó la real percepción de las necesidades de la comunidad, los líderes barriales quedaron viendo un chispero.
-Se respiró un ambiente colmado de esperanza, sus anuncios y proyecciones se comunicaron con la estrategia adecuada, de hecho las contradicciones cesaron y los consabidos enemigos se mantuvieron mudos.
-La estrategia mediática pese a su esperanzadores anuncios mutiló la aparición de actores sociales.
-La sinergia con el sector legislativo guajiro, María Cristina Soto y Alfredo Deluque actuaron como un hidratante bálsamo, eso multiplicó la confianza, la percepción de trabajo en equipo fue un óptimo mensaje.
-Los sectores menos favorecidos carecieron de proyectos sociales orientados a mitigar la crisis generada por la pandemia, o al menos esa fue la percepción proyectada.
-El manejo contestatario y visceral de Nemesio frente a opiniones y críticas, suscitó un comportamiento sincronizado y oportunista de contradictores en medios masivos, que dramaticamente encendió y develó prácticas (si bien tradicionales en muchos gobiernos, empero no éticas, ni ceñidas a los conceptos de una correcta y técnica planificación administrativa)
-En la administración Roys Garzón, La Guajira adoleció de realizaciones y proyectos, las obras «se requieren urgentemente», sin embargo faltó un alto volumen de simultaneidad, un mixing entre «proyectos sociales» para paliar la hambruna y el desempleo y las «tradicionales obras», desde la vision de muchos, hubiese sido una respuesta 100% acertada.
Como buen Guajiro lejos de celebrar el mal momento del Departamento, esperamos que el proceso en obras iniciado por la administración de Nemesio Roys, calificado como pertinente o no, en la eventualidad de no retornar a la gobernación, sea continuado por el que llegue, ¡ojalá! desprovisto de mezquindades y retaliaciones para beneficio del pueblo.

