La administración distrital donó los hormigones para la construcción de las aulas escolares, que benefician a un total de 455 estudiantes
Gracias a la cooperación de la Fundación Ancla y de la familia sueca Lanch, la alcaldía de Riohacha, a través de la secretaria de Educación, entregó 3 nuevas aulas escolares en la comunidad indígena Aujero.
Con la entrega de estas aulas, la comunidad Aujero cuenta con 11 espacios académicos que hacen parte de las estrategias implementadas por el Distrito luego de recibir las competencias del sector educativo, en pro de seguir garantizando una educación de calidad para todos.
Asimismo estas acciones desarrolladas por la administración distrital, que lidera el alcalde José Ramiro Bermúdez Cotes, buscan brindar nuevas y mejores oportunidades de acceso y permanencia en las instituciones educativas para el beneficio de la niñez, adolescencia y juventud de Riohacha.
«Le damos gracias a la Fundación Ancla y a la familia sueca Lanch, porque hoy estamos inaugurando 3 aulas como resultado del trabajo articulado que estamos haciendo para el beneficio de la comunidad Aujero. Con estas acciones seguimos apostándole a mejorar la educación de nuestros niños en las comunidades indígenas wayuu», expresó el mandatario distrial, José Ramiro Bermúdez Cotes.
La secretaria de Educación, Liliana Móvil, indicó que «estas aulas escolares beneficiarán a toda la población estudiantil de Aujero, en esta institución contamos con 455 estudiantes para quienes queremos garantizar la continuidad de los procesos académicos. Mediante el trabajo mancomunado con la Fundación Ancla, la alcaldía de Riohacha donó unos hormigones para la construcción de estas aulas escolares que permitirá dignificar la educación en esta población».
Con estas obras también se brindan las condiciones de bioseguridad necesarias para la permanencia gradual y segura de los educandos a sus aulas de clase, bajo el modelo de alternancia.
Por su parte, Rubia María Espeleta Epinayú, rectora de la institución etnoeducativa No. 3 de Aujero manifestó que «esto ha sido un apoyo muy grande de parte de la fundación Ancla y la alcaldía, de favorecernos y apoyarnos con la donación de estos salones que al tiempo les brinda alegría y bienestar a los niños en un espacio donde pueden gozar de una educación digna, ya que por muchos años estuvieron abandonados en enrramada. Todos los que laboramos en esta institución estamos contentos, los niños tienen otra percepción de la educación, se les ve animados y se preocupan por venir a clases».