- La Fundación Keralty, por medio de su Proyecto ‘A Guajira’, ha logrado reducir, en dos comunidades Wayúu, los episodios de Infecciones Respiratorias Agudas en un 41% y los de Enfermedades Diarreicas Agudas en un 38%.
- En el marco de este Proyecto, se han formado Gestores de Bienestar de las comunidades de Yorijarú y Kulesiamana. A través de estos, se gestionan alertas tempranas, activos de salud y buenas prácticas, para lograr transformar la realidad de sus territorios, incluso, implementando prácticas combinadas de medicina ancestral y occidental.
- Adicionalmente, el Proyecto ha logrado que el 100% de las dos comunidades pongan en práctica métodos de potabilización del agua, lo que contribuye directamente con su salud.
La Guajira ha sido uno de los departamentos del territorio colombiano que históricamente se ha visto más afectado en temas de saneamiento e infecciones virales al interior de su población. Por ello, la Fundación Keralty, a través del Proyecto “A Guajira”, trabaja para incrementar la salud y el bienestar de más de 80 familias Wayúu de las comunidades de Yorijarú y Kulesiamana por medio del fortalecimiento de las herramientas locales y del empoderamiento de sus integrantes. Gracias a esto, en dichas comunidades se ha logrado la reducción del 41% de las infecciones respiratorias agudas y el 38% de los episodios de enfermedad diarreica aguda, y el 100% de las dos poblaciones pone en práctica métodos para potabilizar el agua.
En estas comunidades de la Alta Guajira, para obtener dichos resultados, se han propiciado espacios y diálogos para fomentar el autocuidado en temas de higiene tales como el lavado de manos, uso apropiado del tapabocas, aislamiento preventivo frente algunos síntomas de virus, buenos hábitos de vida y limpieza de los hogares, temas esenciales para frenar la propagación de enfermedades e infecciones.
De igual manera, en el marco de este Proyecto, se trabajó en el desarrollo de un vademécum de plantas medicinales que permite rescatar prácticas ancestrales de las comunidades de la Alta Guajira, para que las personas más jóvenes tengan a la mano los recursos que se han utilizado por varias generaciones para cuidar su salud y sanar diversas patologías. En este sentido, para tratar enfermedades, se han capacitado a los Gestores de Bienestar en el uso de plantas como el malambo, el anamú, el indio desnudo y el divi divi, para tratar las Infecciones Estomacales Agudas; y la bija blanca y el eucalipto, como tratamiento de Infecciones Respiratorias Agudas.
“Desde la Fundación Keralty queremos dar un paso más allá y trabajar de la mano con las comunidades para que sean ellas mismas quienes reconozcan las herramientas que tienen al alcance para gestionar su salud. Muchas veces no tienen acceso a la totalidad de medicamentos para finalizar tratamientos, pero sí cuentan con plantas que tienen un uso medicinal. Ese tipo de activos son los que se deben fortalecer, junto con acciones que pueden sonar sencillas, pero son esenciales, como la capacitación en buenas prácticas de higiene y de preparación de alimentos” afirma Camila Ronderos, directora de la Fundación Keralty.
Para lograr los resultados que se evidencian del Proyecto, se ha realizado un trabajo de campo que ha permitido analizar el manejo de animales, el saneamiento básico, la forma en que se accede al agua potable y la medicina casera. La Fundación Keralty se ha encargado de capacitar los Gestores de Bienestar, que son líderes Wayúu, para que sean ellos quienes impulsen al interior de la comunidad la concientización en acciones como utilizar 3 diferentes poncheras para el lavado de la loza, mejorar la manipulación de alimentos y usar fogones altos en espacios abiertos.
Para priorizar las líneas de acción, se implementó una encuesta de salud que, además, ha permitido tener una trazabilidad de los resultados de las acciones puestas en marcha. Para el 2020, en la comunidad de Yorijarú, el 56% de la población reportó haberse enfermado de diarrea, mientras que, para el 2021 solo el 19% de este grupo enfermó nuevamente. Por otro lado, en la comunidad Kulesiamana, en 2020 el 51% mencionó haber tenido problemas estomacales, mientras que, para 2021, solo el 13% reportó malestares intestinales. Esto demuestra que la labor de los Gestores de Bienestar se ha enfocado adecuadamente y de forma pedagógica para lograr la sensibilización de la población en buenas prácticas.
Con respecto a las infecciones respiratorias agudas, las cifras en cada una de las comunidades también mejoraron. En Yorijarú, de los encuestados en 2020, el 85% afirmó haberse enfermado de gripa, mientras que para el 2021 la cifra disminuyó a 52%. Por parte de los habitantes de Kulesiamana, en el 2020 el 85% de la población dijo haber tenido resfriados y en 2021 la cifra se ubicó en 36%.
El agua, al ser un recurso escaso de la zona, abrió el panorama para que los Gestores de Bienestar pudiesen capacitar a la comunidad en métodos de potabilización, como el filtro, hervir este líquido, entre otros. En Yorijarú, en el 2021, el 50% de la población utilizó filtro, el 20% hirvió el agua y el 30% puso en práctica el método SODIS. En Kulesiamana, en el 2021, el 3% utilizó filtro, el 17% hirvió el agua y el 80% usó el método SODIS. Precisamente, el método SODIS es uno de los activos de salud que se replicó con gran acogida en estas poblaciones, pues consiste en aprovechar la radiación solar para potabilizar el agua; este reemplaza métodos que exigen el uso de recursos a los que, en ocasiones, las familias no tienen acceso.
Desde la Fundación Keralty se espera que el trabajo realizado por medio del Proyecto A Guajira, en conjunto con la labor de los Gestores de Bienestar, siga impactando de forma positiva a las comunidades y que estas técnicas se puedan implementar en otras poblaciones para ampliar el beneficio de las buenas prácticas identificadas.