A la memoria de
Luis José Brito Gutiérrez
Por Jaime Luis Buitrago García
En nuestro país, el19 de marzo se exalta como el día del hombre, presenta una connotación holística y religiosa, porque celebra la memoria de San José de Nazaret, el padre terrenal de Jesús; era un hombre virtuoso, de carácter sosegado, con un corazón humilde, ejemplo de rectitud y responsabilidad; de tal manera, que, como hombres, padres, esposos, seamos capaces de amar y entregarnos de corazón para proveer por nuestras familias y nuestro entorno
comunitario, que a buena hora exaltan con su nombre, a veredas, barrios y pueblos.
Uribia y La Guajira se empoderaron de esta fecha tan sagrada, que año por año, se esfuerza para rendirle tributo a su Santo patrono; pero más allá de la celebración al patriarca, está la conmemoración del primer año de la inesperada partida de uno de sus mejores hijos: Luis José Brito Gutiérrez, el hijo de nuestra amiga Yesmín Gutiérrez Fajardo, que nació el día 16 de agosto de 1986 como digno representante del clan Ipuana y ella una madre amorosa, que vivió el
afecto que su pueblo natal le brindó y lo declaró como el hijo consentido de Uribía, el nene de sus hermanas, el buen amigo, elprofesional, el representante de su tierra, nuestro diputado.
Por esa razón, este 19 de marzo, no solo es una fecha religiosa, sino también histórica, porque a partir de ese día en que culminó su ciclo terrenal, sigue haciendo presencia espiritual en cada ausencia, porque dejó huellas imborrables,
un nuevo modelo de pensamiento en el ejercicio social y político por los innumerables proyectos que tenía
en su mente y los que logró impulsar a través de la Asamblea departamental, como la creación de las Provincias administrativas y de la Planificación como un estrategia en los 15 municipios de La Guajira.
Desde entonces y a partir de ese 19 de marzo todo en Uribia es diferente, no nos acostumbramos a su partida y aún, en las tertulias de amigos nos referimos a él, como si nohubiese viajado hacia la eternidad, sentimos su presencia, sus
recuerdos, porque fue unadespedida que se volviósublime, el pueblo aun lo llora, su familia lo extraña y los amigos lloramos porque hace parte del imaginario colectivo de esta tierra que brilla y que a veces siente que se turban las nubes de grises o de color ceniza, porque aún siguen de luto como aquel día, que toda la Guajira se desplazó para despedirlo con flores y palabras de agradecimientos. Hoy tu espíritu descansa junto a los abuelos, esos ancianos
que dieron todo por Uribia, que marcaron un hito en la historia local y regional, que te acompañan abrigados en el panteón sublime de San Cayetano, pero, que más allá de tu despedida hicimos un pacto a tu memoria, como un referente en cada una de las iniciativas para no olvidarte.
Jamás podré olvidarme de lo que quedó decretado en cada uno de los actos administrativos que se escribieron en tu honor y es aquel que ordena colocar tu vida y tu obra, ese Luis José Brito Gutiérrez que conocimos, como un ejemplo para que generaciones presentes y futuras se proyecten con liderazgo y capacidad de servicio; y esa frase no deberá ser una simple retórica, más bien una consigna, aceptar su ausencia física y hacer nuestro mejor esfuerzo para perpetuar su nombre, el legado y el pensamiento de un guajiro inmortal. Esta gran amistad que nos unió, trascendió a la hermandad leal, sobre un pueblo que surgía sobre unas calles que evocaban el pasado de viejos abuelos, sobre unas calles polvorientasy con el tiempo crecimos y nos unió más el compadrazgo, el profesionalismo que nos brindó la academia universitaria y la sincronización en los asuntos políticos en busca de mejores espacios sociales para trans- formarlos en servicios para nuestros coterráneos con ideales de progreso para esta tierra irredenta.
Tuve el honor de ser su compañero de curul en el Concejo municipal de Uribía en dos periodos y en la historia de esta corporación están escritas con letras de molde las acciones y las propuestas de un Luis José combativo, estudioso, organizado, responsable, preocupado por Uribía y su gente planteando propuestas de mejoramiento de las
condiciones de vida de sus hermanos de etnia.
Recordando a Luis José, me encontré en mis archivos, una intervención mesurada y en donde con voz pausada y un excelente dominio del tema, hizo una razonamiento sobre algo que en ese momento no se estaba dando en Uribia, pero que iba a suceder y que hoy adquiere un valor histórico incalculable; por- que fue un visionario del futuro real, que venía para Uribia y era exploración de energía eólica en nuestro territorio y recuerdo que hizo una descripción de lo que en ese momento imaginaba que iba a suceder: inversión privada, circulación económica, llegada en bloque de recurso humano, crecimiento poblacional y comobuen arquitecto planificador, se preguntaba si estábamos preparados para ese boom en nuestro pueblo y era ahí donde salía esos dotes de estadista visionario y estudioso, surgiendo una serie de preguntas ¿qué hacer para afrontar lo que viene para Uribia? ¿Cómo hacemos para aprovechar al máximo lo que acontecerá en nuestra tierra? ¿Qué tenemos que hacer los uribieros para ser protagonistas y no simple espectadores de lo que ocurrirá en nuestra casa para que el progreso nos beneficie?. Y esa frase y ese razonamiento me marcó y hoy lo recuerdo para compartirlo y no olvidarlo “que hacer para que el progreso nos beneficie”.
Han transcurrido escasos siete años de las famosas frases de mi amigo Luis José y hoy la realidad es exactamente como el la imaginaba, es lo que está viviendo nuestra tierra tal cual como lo visionó, y todo lo que eso trae consigo sin la infraestructura necesaria para afrontarlo y sin el recurso humano preparado para ser competitivo a las exigencias del caso. Entonces en conmemoración a sus preocupaciones, el pueblo uribiero, no puede ser ajeno a sus razonamientos, a su preocupación, a sus ideas y en honor a su nombre, nos corresponde la obligación de asumir la bandera de lucha
que Luis José Brito Gutiérrez empuñó y las propuestas a través de las cuales reclamó y trabajó para una Uribía que estuviese a la altura de las circunstancias y del desarrollo que visionó y que hoy es una realidad y no se justifica que la veamos pasar y toda esa riqueza se esfume sin dejar beneficios colectivos.
Solo nos resta, agradecerte como el amigo que fuiste, el hijo que honró a padre y madre, a su esposa, a sus hijos, el profesional que puso su experiencia al servicio de su comunidad, tu perdida es irreparable, pero tu legado quedará en la memoria de todos aquellos que te amamos y tu pensamiento se compartirá en tertulias con amigos, en cada uno de los eventos de acuerdo a nuestros usos y costumbres, con gastronomía vernácula como te gustaba en reuniones familiares, conforme a nuestras tradiciones ancestrales y solidarizarnos con tu madre, a tus hermanos y rodear a tus varones que son mis sobrinos. Tu ausencia, es el oxígeno moral que tanto nos hace falta, no podemos cerrar el 19 de marzo de este año sin formalizar “El gran acuerdo por Luis José”. Y tu nombre perpetuado en Uribia y La Guajira, sería el mejor Homenaje de afecto para luchar por una Uribia próspera y competitiva, para que nuestros hijos hereden las bondades morales y el progreso.
Hoy, siento que fieles a nuestra espiritualidad, que las nubes uribieras pasean a Luis José y él nos mira y sonríe; y pien- so que su paso por la tierra no fue en vano y que en su querida tierra del sol, quedaron sus huellas y muchos amigos y en contraprestación a su lealtad, tomaremossu pensamiento y seguiremos de pie en defensa de lo nuestro, así
como tú lo quisiste y lo hiciste.
Luis José Brito Gutiérrez descansa en paz y en nuestros corazones estarás por siempre y en nuestro accionar social, seguirá tu bandera de lucha y tus pensamientos será nuestro escudo protector. ¡Por siempre amigo!
Uribia nunca te olvidará!