POR: RAFAEL HUMBERTO FRÍAS
En una lucha sin cuartel por la conquista del poder local se ha convertido la polarización reinante en el municipio de San Juan del Cesar. Marcados intereses particulares mueven las actuaciones de los líderes y dirigentes, observándose una confrontación sin precedentes en la historia local. Un sector gobierna y otro se opone como es apenas natural. Algunos dicen que la rebatiña es por la bolsa del OCAD-PAZ, que ha despertado la ambición desmedida por el poder y el dinero en algunos.
Otros dicen que es una lucha del poder por el poder, para ejercer la hegemonía política y económica por años ostentando el poder local. Lo cierto es que en esta oportunidad cuando se avecina un periodo de transición en la administración municipal, los ánimos se vienen calentando dándole un peligroso sentido de revanchismo más que de servicio, al cambio de administración local. Muy pocos anuncios y vaticinios se escuchan de la visión de municipio que se tiene para San Juan del Cesar, tampoco de la plataforma ideológica y menos del estilo de gobierno. La ciudadanía no está bien informada sino desinformada. Solo se escuchan improperios, vejámenes, ofensas, injurias y calumnias por las redes sociales y los medios contra el buen nombre, la reputación y el prestigio de las personas porque no se dejan adoctrinar ni comparten otros criterios, restándole mística y elegancia a los valores democráticos que nos inculcaron nuestros abuelos. San Juan ya no es lo que fue, un pueblo decente y culto, con ciudadanos sanos y educados, que conquistaban la voluntad popular del constituyente primario para servir con la sana doctrina.
Hoy invocamos nuevamente el nombre de Yin Daza, El Míster Brito, Eduardo y José Lacouture, Práxedes Bolaños, Joaquín Cataño, Armando Ariza Mattos, Lola de La Cruz y Humberto Roís, celebridades y adalides sanjuaneras que dieron muestra de patriotismo con educación a toda prueba. Es lamentable que hoy que se han invertido más esfuerzos y recursos de nuestras familias para educar a nuestros jóvenes en las mejores y más acreditadas universidades del país y el exterior, se estén dando malos ejemplos y se ponga en el escarnio público el buen nombre y la honra de ciudadanos de bien de manera inconsciente. Nadie es más porque lo aplaudan ni menos porque lo calumnien, cada quien es lo que es y la historia se encargará de ratificarlo o desmentirlo. San Juan está llamado a ser una de las mejores esquinas turísticas de La Guajira adonde acudirá un éxodo de turistas e inversionistas a conocerlo, a contemplarlo y a disfrutarlo para invertir. Pero los Sanjuaneros debemos promover e impulsar a este municipio como un emporio de paz y no como un campo de batalla por falta de civilidad y tolerancia. San Juan es y ha sido un gran destino, un pueblo que de verdad enamora y donde se entrega el corazón.
El mundo nos ha conocido por nuestras sanas costumbres como románticos y soñadores por las líricas canciones que nos han dado la fama y no es justo que hoy vayamos a manchar el buen nombre de este pueblo que ayer lo hiciera grande nuestro trovero cantor develando sus costumbres provincianas. Hacer patria por San Juan es respetarnos en las diferencias, es reconocer las obras y los talentos de los demás. Hay que respetar al cura, al alcalde, al gobierno, y a los rivales y contrincantes en cualquier tinglado que sea. Un pueblo no puede permitir que mancillen ni atropellen el buen nombre de su alcalde solo por intereses oscuros de otros ni menos que le lleguen a convertir los problemas personales en municipales. Recordemos que, en una guerra no hay soldados sin heridas y aquí hay mucha gente que quiere vivir en paz y armonía en medio de la felicidad familiar.
Hacemos un llamado a atemperar los espíritus, a respetar el buen nombre, la dignidad, la honra y la reputación y prestigio de las personas y a no perder amistades por diferencias ideológicas y de criterios porque la vida sigue. Recordemos que las cosas se saben cómo comienzan pero no como terminan. San Juan lo que requiere es respeto, mística, paz, cultura y desarrollo con todos sus hijos unidos, los que gobiernan y los que se oponen. También aplaude el liderazgo y carácter con el cual el alcalde ha encarado su gobierno con mucha dignidad para no dejarse someter ni manipular por otro como una marioneta.