Por HERMES LOPEZ DELUQUE.
La distancia no me impide volar a traves del pensamiento y menos detener mis recuerdos, unos agradables y otros tristes, ambos hacen parte de mi vida y de ellos me alimento y me permiten sobrellevar la nostalgia que produce la lejanía.
Hoy he recordado el año 2004 cuando dejé de tomar y comence a visitar un kiosco que estaba al lado de la funeraria Nesa Gaviria y aprovechaba la cercanía de la morgue para cubrir los homicidios para Guajira Gráfica.
Alli empecé a reunirme en las tardes con mi amigo y hermano «Lucho» Siosi y días despues llegó Alfredo «Monro» Monroy, se fueron agregando al grupo: Jaimito Loaiza, El cirujano «Juancho» Monroy, Danilo Gómez, un señor de apellido Navarro, Luis Duquez, José Ramirez «Nico» Barros y este grupo inicial tomó la decisión de sembrar unos árboles de mangos en las afuera de urgencia del hospital, árboles que diligencié con mi primo hermano Manuel Ramirez López quien trabajaba en Corpoguajira.
Cada uno adoptó un árbol y los regábamos tres días a la semana.
El grupo se volvio popular debido a que se volvió un tertuliadero al cual se unieron: «Pelón» Herrera, «Cuco» Gómez y otros más.
Allí armabamos y desarmábamos a Riohacha varios años después las reuniones se trasladaron en la mañanas en la casa de los Monroy – Toro y lo bautizaron con el nombre de «El congresito de Monro».
Allí se fueron agregando otros miembros y aún hoy, tras la sentida muerte de «Monro» hace 5 años, se siguen reuniendo y su hermana Margarita Monroy es la encargada de hacer el café en remplazo de su hermano fallecido.
Así nació «El congresito de Monro» y sus amigos siguen congregándose para mantener vivo el legado de «Monro».
Esta nota la escribo en honor a la memoria de ese gran amigo que se fue hace 5 años cumplidos el pasado mes de Octubre.
Descansa en paz amigo «Monro «.
Nota: presento disculpas a quienes no nombré por olvido, son secuelas de la vejez y la andropausia.
Dios nos bendiga.