La Universidad de La Guajira concibe la proyección social como uno de sus ejes misionales, al considerarse parte del entorno y reconocer el rol que juega como gestora de transformaciones y cambios.
Bajo esta premisa, desarrolló durante cuatro meses en el Centro Penitenciario de Mediana Seguridad de Riohacha, el proyecto de intervención social: La música como instrumento de libertad. La iniciativa fue liderada por el programa de Licenciatura en Música de la Alma Máter con el fin de dar respuesta a las necesidades de las poblaciones privadas de la libertad (PPL).
De acuerdo a lo indicado por Angelica Bermúdez Quintero, directora del pregrado, “desarrollar este tipo de proyectos permite usar la música para transmitir sentimientos y emociones que coadyuven a mejorar o transformar el comportamiento y las conductas del ser humano, fomentando valores, el sentido de pertenencia por la vida y como esta se promueve en la sociedad”.
La finalidad de la intervención fue ofrecer a las personas privadas de la libertad, capacitación músico académica con el objeto de conformar en primera instancia performances musicales y brindar instrumentos formativos en pos de una reinserción social.
En la capacitación participaron más de 50 reclusos de los patios 1 y 2 del Centro Penitenciario de Mediana Seguridad de Riohacha, quienes recibieron clases de lectura y escritura musical, talleres de guitarra y piano funcional, ensambles y performances musicales, orientados por el docente Lisandro Jacob Pinedo Illidge.
Para Mercedes Saray Rojas Donado, directora de Extensión y Proyección Social, “la importancia del proyecto radica en que se fortalecen habilidades musicales, se transmuta en trabajos en equipo, esparcimiento, catarsis y apoyo emocional, espacios donde las personas privadas de la libertad, son tratados y formados como otro estudiante en el aula de clase, escuchados y atendidos sin tener en cuenta su condición, porque lo que se prioriza es que estamos trabajando con seres humanos, que también necesitan amor, protección y apoyo”.
El proyecto culminó con un concierto donde participaron reclusos, estudiantes de la Licenciatura en Música, reconocidos artistas locales como Rubén Tapias, Argenis Fuenmayor y la voz wayuu del vallenato, Iris Curvelo y en el marco del evento, se lanzó la melodía Penas de un preso, de la composición y autoría de uno de los PPL.
Conviene precisar que este tipo de intervenciones genera resultados a mediano y largo plazo en una comunidad ávida de procesos formativos en cultura, arte, ciencia, deporte u otras disciplinas que les ayuden a mejorar su calidad de vida y fortalecer el componente psicosocial.