Seis niños wayuú de La Guajira fallecieron en las últimas semanas por eventos asociados a la desnutrición. La inasistencia en salud que sufren las comunidades más alejadas del departamento ha sido el mayor detonante para que ocurran estos casos.
Aunque 4 de los menores, que no superan los 5 años de edad, murieron por causas como neumonía y la ingesta de una bebida ancestral, estas no dejan de asociarse a la inanición y a la inoportuna o inexistente atención que reciben por parte de las instituciones sanitarias.
De esta forma, el fallecimiento de los niños pone en evidencia las fallas estructurales del sistema de salud, que falta a los principios de accesibilidad, eficacia y eficiencia que debe tener toda asistencia sanitaria en cualquier estado.
Este sistema no ha podido dar una respuesta preventiva, ni hacerle frente a las dificultades de movilidad en el territorio guajiro, y mucho menos garantizar instituciones de saludcapaces de atender a los más vulnerables y alejados.
Es una ausencia histórica que reta al Gobierno a definir rutas que cambien las modalidades de abordar las problemáticas en La Guajira y garantizar un acceso a necesidades básicas, atención oportuna y una presencia que no solo evite la muerte de los menores, sino que garantice su bienestar.
Asimismo, reta a los centros de recuperaciónnutricional a rediseñar su modelo de atención, para que estos sean más integrales y realmente reduzcan la patología en la Guajira, recuperando la salud plena de los menores, y logrando su expansión en el territorio.
El trabajo en La Guajira es amplio, y urgente, pues está en riesgo la vida de miles de personas y susnuevas generaciones, por quienes el sistema de salud debe transformarse para mejorar su calidad de vida.