Los pasos de un hombre que se consagró como uno de los grandes referentes de la “imparable” nueva ola del vallenato.
Por: Eduardo Castro
La semana santa del año 2017 terminó con una noticia triste y escalofriante. Martín Elías, cantante vallenato que se venía consolidando en la élite del género como triunfador de las grandes multitudes, falleció en un accidente automovilístico sucedido cerca del municipio de San Onofre en el departamento de Sucre. Nacido en 1990, en pleno momento de ascenso internacional de la carrera de su padre, Diomedes Díaz “El Cacique de la Junta”, creció entre la música y la fama de su progenitor. Cuando tenía tres años, Diomedes dio a conocer su nombre y el de sus hermanos al nombrarlos en la canción “Mi primera cana”, la cual se convirtió en número uno en toda Colombia: «Luis Ángel, Rafael Santos, Diomedes y El gran Martín Elías». El mismo Martín cuentó que le preguntó a su padre del porqué de ese adjetivo a su nombre, a lo que El Cacique le respondió que se conformara con el título que le había otorgado, que no fregara preguntándole eso. Lo cierto es que fue bautizado con el nombre de Martín en honor a un tío de Diomedes, Martín Maestre, que fue pieza clave en el aprendizaje musical del cantante y casualmente murió en un accidente de tránsito en 1979.
Cuando tenía seis años cantó por primera vez frente a un público. En un concierto multitudinario Diomedes lo subió a la tarima, le alcanzó el micrófono y el niño cantó un pequeño verso que había memorizado con anterioridad. Martín Elías contaba que se puso muy nervioso en el momento, pero que, al día siguiente, cuando les dijo a sus compañeros de colegio que había estado frente a cientos de personas y a todos les pareció fantástico, se dio cuenta que quería ser cantante.
En su adolescencia fue invitado por su tío Élver Díaz a que hiciera parte de la agrupación La Familia de Diomedes, en la cual hizo sus primeros acercamientos a los escenarios y a los estudios de grabación. Luego, cuando tenía catorce o quince años, decidió hacer carrera como solista, armó un grupo y se dedicó a tocar en parrandas mientras proyectaba su primer disco de larga duración, Una nueva historia, que fue publicado en 2007 y en el cual contó con el acompañamiento y arreglos musicales del acordeonero Rolando Ochoa, hijo del compositor y rey vallenato Calixto Ochoa. Esta unión tuvo mucha significancia en su momento, no solo porque los dos eran hijos de grandes figuras del vallenato, sino porque Diomedes Díaz era un verdadero fan de las composiciones de Calixto, por eso grabó más de treinta, entre estas, dos de los hits más recordados del Cacique, «La plata» y «Todo es para ti».
Con ese disco y los dos siguientes, Marcando la diferencia de 2008, y Cosa de locos de 2009, Martín Elías y Rolando Ochoa comenzaron a escalar de a poco en el ambiente de la música vallenata. Martín tenía como objetivo destacarse por encima de sus otros hermanos cantantes y ganarse, algún día, el título de heredero del legado de Diomedes Díaz.
Hoy 14 de abril se cumplen siete años de la ausencia de este artista, hoy es recordado en toda La Guajira y en gran parte del territorio nacional, donde se ganó un puesto privilegiado, hoy desde este medio de comunicación le rendimos homenaje, como muchos que harán la tarea de recordar al más grande artista de la Nueva Ola del Vallenato, estaciones radiales de todo Uribia sonarán sus éxitos, quienes a la final hablarán también de la historia del “Gran Martín Elías”, Dios lo tenga en la Gloria, haciendo parte del Coro Celestial en compañía de su padre Diomedes y otros baluartes de la canción vallenata.
Las estaciones radiales lloran al reproducir sus canciones y muchos seguidores le harán homenaje en diferentes maneras.