Por Germán Rojas González
Rodrigo Elías Daza, director regional de Bienestar Familiar, habló claro y conciso con Guajira Gráfica sobre la gestión adelantada en esa entidad.
Cabe destacar que el director es una abogado de la Universidad Autónoma de Colombia, Especialista en Derecho Público de la Universidad del Norte y Magíster en Gerencia de Recursos Humanos de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt. Este abogado Sanjuanero tiene más de 14 años de experiencia laboral. Trabajó como subgerente del Grupo San Mateo SAS, también laboró en las gobernaciones de La Guajira, Cesar y Atlántico, en el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, en la Fundación para la Educación y Desarrollo Social (Fedess) y la Alcaldía Municipal de San Juan de Cesar.
¿Cómo llega Rodrigo Elías Daza a la dirección del Bienestar en La Guajira?
Bueno, hace más de cuatro años estoy como subdirector de articulación del Sistema Nacional del Bienestar Familiar en la sede nacional y la directora hace seis meses tuvo a bien de encárgame en la regional mientras se surte el concurso de director en propiedad.
¿Cuáles fueron las primeras acciones administrativas que tomó una vez llegó al cargo?
Se tomaron varias acciones administrativas con los siete centros zonales que tiene el departamento de La Guajira, y le dimos impulso a la nueva implementación de atención al pueblo wayuu que es el modelo de atención integral.
¿Qué se logró cambiar con estas acciones?
Lo primero es el dialogo con las comunidades. Aperturamos un Bienestar Familiar hacia las comunidades con la capacidad de recibir sus inquietudes y resolverlas lo cual es fundamental para tener una nueva implementación de atención para la niñez de La Guajira.
¿Por qué tanto traumatismo y digamos que caos en el funcionamiento de los programas del bienestar?
Yo pensaría que no es caos, simplemente que hemos aperturado el Bienestar hacías las comunidades, tenemos unas comunidades indígenas bastante grandes, un pueblo wayuu de más de 500 mil habitantes, un pueblo Wiwa en la Sierra Nevada y un pueblo Kogui y otras etnias asentadas en La Guajira, como los afros que hoy tienen un ICBF que es su casa y en la cual hemos dispuesto la atención necesaria para que niños y niñas en el departamento de La Guajira, tengan un bienestar y una garantías de derecho.
¿Qué opinión le merece el incremento de los bloqueos y llamados paros teniendo en cuenta que también afecta la misionalidad del ICBF?
Ciento que los paros son las manifestaciones de los pueblos y son una defensa de los derechos. No solamente ha sido con el Bienestar Familiar sino otras situaciones del Estado que está hoy fallado al departamento de La Guajira. En lo que a nosotros respecta frente a los paros, hemos hecho un dialogo genuino con las comunidades y a partir de ese diálogo se ha propiciado un entendimiento sobre esta situación.
¿Han sancionado algunos operadores del ICBF en la Guajira?
Efectivamente se han sancionado operadores en el año 2023 y 2024, estamos en plena ejecución y los supervisores deben hacer los requerimientos que sean necesarios cuando existan incumplimientos y de allí saldrán los procesos que se hagan dentro debido proceso.
¿Vemos muchos CDI inconclusos en su infraestructura física en la Guajira, que se ha hecho frente a esta realidad?
Hay una infraestructura especialmente en Riohacha que no está en funcionamiento y se debe a algunas adecuaciones que le corresponde realizar a la entidad territorial es decir al distrito de Riohacha y ya estamos en diálogos y mesas de trabajo con ellos para que se recuperen esos CDI y se pueda poner en funcionamiento.
¿Actualmente cuantos niños reciben atención por parte del ICBF en La Guajira?
Hoy en el departamento tenemos garantizada la atención a más de 200 mil niños y lo hemos demostrado con las cifras que hoy tenemos contratada y lo importante es que duplicamos las metas del año 2023. Por ejemplo, en las Unidades Comunitarias de Atención – UCA se ha prestado el servicio a 32.658 niños y niñas en 1.346 UCA en todo el territorio de La Guajira, además estamos atendiendo a 16.333 niños a través de 116 Centros de Desarrollo Infantil y 10 hogares infantiles que tiene el ICBF en el departamento.
¿Cómo van con el cumplimiento de la Sentencia T 302?
Bueno ese es uno de nuestros objetivos y está dentro de las directrices impartidas por parte de nuestra directora nacional Astrid Cáceres. Con la sentencia hemos trabajado fuertemente, se han realizado unos diálogos directos y genuinos con 862 comunidades reconociendo su normatividad wayuu donde se han atendido de una forma integral a más de 74.300 familias correspondientes a 2.882 comunidades de los cuatros municipios que hacen parte de la sentencia T302 que son Uribia, Manaure, Maicao y Riohacha.
¿Han bajado las cifras de niños fallecidos por desnutrición?
Han bajado las muertes por desnutrición aguda y debe llegar a cero pero hoy estamos trabajando de manera ardua en el tema y por ejemplo en comparación con el 2023 y en la semana que estamos hay una disminución considerable de muertes porque contamos con tres Centros de Recuperación Nutricional Comunitarios. Es una atención que apoya y ayuda a la recuperación de los niños y niñas además hemos contado con varias alianzas con hospitales y centros de recuperación donde se ha logrado garantizar la atención de la niñez guajira.
¿Qué le dice a sus críticos a esas personas que quieren entorpecer su gestión y trabajo?
No, simplemente los invicto a que trabajemos en equipo. El trabajo en equipo puede generar un impacto positivo hacia las comunidades que hoy realmente necesitan atención y eso es lo primordial y la administración de la regional Guajira tiene como tarea primordial hacerlo con transparencia y con participación de la comunidad.
¿Mano fuerte a los operadores?
Si son nuestros aliados que están en el territorio los acompañamos para que hagan una buena ejecución y por supuesto lo que no esté dentro de la línea de ejecución tendrán la sanciones correspondientes.
¿Hay guajiros como aperadores?
El cien por ciento, nosotros hoy tenemos una operación guajira una operación que está generado ingresos y empleo en el departamento y eso es lo que queremos sostener en el tiempo, que tengamos una economía que incentive la generación de ingresos.
¿Que mensaje envía director?
Que tenemos una visión principal que son los niños y niñas del departamento de La Guajira y deben tener garantías de sus derechos.