Por Ivo García Vargas
EL fallecimiento de Rubén Darío Almazo Monroy, nos toma a todos de sorpresa, la acostumbrada sorpresa de la muerte; hablar de Paye conlleva una revisión de las huellas y trazos de la vida de infancia, la vida familiar, la amistad, el camino universitario, deportivo, académico, cívico y político, es decir el concepto integral del desarrollo del ser humano. En cada una de esas etapas, distinguí a Paye como un hombre de múltiples y polifacéticos valores, sencillez, amabilidad, decencia, fraternidad, solidaridad, hospitalidad etc.…su proyección humana, familiar y profesional se distinguió, por el hecho de hacer todas las cosas bien con amor, a la perfección, dejando en cada detalle de sus proyectos el Don de Gentes, que lo caracterizó.
Paye todo lo hacía con Amor, con la expresión máxima de la Caridad en mayúscula; amar a su esposa e hijos y en general a toda la familia y amigos, querer sin límites a su Departamento, su Municipio al que proyecto hacía el desarrollo y el progreso integral y sostenible, amar y apoyar a su etnia wayuu, construyendo un mejor país, desde lo local hasta lo nacional. Personalmente como director de tesis de Paye, en la facultad de Derecho de la Universidad Santo Tomás, fui testigo de su pasión por su profesión de abogado, su alegría, sus apuntes su seriedad, su familiaridad siempre respetuosa, el buen gusto por la comida típica, nacional e internacional.
Con mucha tristeza y con mucha nostalgia vamos a despedir al Dr. Abogado, ex Alcalde Rubén Darío Almazo Monroy, la pluma se queda corta para describir y plasmar, el ilustre recorrido del familiar, amigo, colega y hermano. Para Piedad, Rubén, Francys y Christian, los nietos, la familia Almazo Monroy, amigos y paisanos, mis más sinceras condolencias, un fraterno abrazo para todos, unidos en oraciones.