Por: Hugues Gámez Gámez
El alcalde municipal de San Juan del Cesar, presentó un proyecto ante el Concejo municipal para la creación de la Dirección de Tránsito y Transporte con la finalidad de regular la movilidad en el municipio de San Juan del Cesar, bajo la modalidad de una empresa mixta, que según el criterio de la comunidad era dirigido hacia el favorecimiento económico de los amigos políticos del burgomaestre más que para el municipio, causal que generó todas clases de reacciones, entre ellas bloqueos a las vías del orden nacional.
El bloqueo de vías de comunicación terrestre fue la medida de fuerza utilizada por diversos sectores sociales y económicos del municipio para realizar protestas y reclamos, los que luego fueron suspendidos debido a una concertación entre el alcalde y los representantes de las comunidades en la casa de la cultura Manuel Antonio Dávila, en la que se compromete el mandatario a no sancionar el proyecto e iniciar su socialización el día 13 de enero, compromiso que quedó contemplado en un acta que lleva las firmas de las partes, sin embargo en una decisión inesperada, el alcalde Urbina Suarez convoca a sesiones extraordinarias al Concejo municipal para para que sean estudiadas y aprobadas unas objeciones al proyecto y de esta manera descartar o incumplir los compromisos formales.
De esta manera nuevamente se activan las fuerzas vivas contra el proceder del alcalde, vuelven los bloqueos a vías nacionales, el gobierno utiliza los servicios del El Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) contra los protestantes mientras el Concejo municipal continua en cumplimiento del desarrollo de las sesiones extraordinarias.
Al momento en que el Concejo municipal se dispone a votación para lo que inevitablemente seria la aprobación de las objeciones solicitadas por el alcalde Enrique Camilo Urbina Suarez, ocurre lo inesperado, increíble, insólito, la capacidad de conocimiento sobre su decisión no es suficiente para tener claridad sobre lo que tenían que hacer y en un procedimiento nunca antes visto, los honorables concejales hacen lo que se ha conocido como el autogol más cómico que esta corporación haya hecho en toda su historia, Pues ellos tenían que escoger entre que las objeciones fueran declaradas fundadas,
parcialmente fundadas o infundadas, lógicamente como estaban trabajando para cumplir las órdenes del señor alcalde debían de votar como infundadas, pero el desconocimiento de la norma los conllevó a votar las objeciones como fundadas, ocho votos en contra de las objeciones del alcalde, tres a su favor y hubo dos ausencia de concejales, en ese momento estalla el grito de jubilo entre los oponentes del proyecto y la coalición mayoritaria del gobierno “El momento es ahora” con las manos en la
cabeza exclamando ¡Que hicimos ¡ ¡Que desastre ¡ ¡Metimos la pata ¡perdimos en nuestra propia cancha y por autogol.
Los tres concejales oponentes, José López Cuello, Jaime Luis Sierra y Kleivin Castro, sabían que los concejales de la coalición votaban religiosamente contrario a ellos, entonces se ingeniaron la jugada del año, votaron como infundadas e inmediatamente los gobiernistas votaron como fundadas, fue una trampa perfecta para defender el clamor del pueblo, los concejales con más de dos periodos como tal ¿Qué han aprendido? Es lo que se preguntan los electores.
En los procesos legislativos de los concejos municipales es posible que un proyecto de acuerdo, como la creación de una entidad de tránsito, sea inicialmente aprobado en los debates requeridos y posteriormente archivado, procedimiento que rige por la Ley 136 de 1994, que establece que para que un proyecto se convierta en acuerdo municipal, debe ser aprobado en dos debates realizados en días diferentes.
Los honorables concejales de San Juan del Cesar aprobaron en plenaria el proyecto por considerarlo conveniente para la ciudadanía y en las objeciones lo archivan por inconveniente ¿dónde queda la coherencia de los concejales? Esos mismo que decían que el proyecto se iba a implementar en san
juan del cesar pase lo que pase, esas son las paradojas de los padres del municipio, es que la falta de conocimiento o preparación de algunos concejales para aprobar o desaprobar un proyecto de acuerdo puede tener graves resultados para quienes pretendan ser elegidos nuevamente por su pobre credibilidad.