En una emotiva ceremonia realizada en el corazón de La Guajira, la Policía Nacional de Colombia y la comunidad guajira develaron un monumento en honor a las mujeres indígenas de la etnia wayuu que han servido con entrega y disciplina en la institución policial.
«Hoy no es un día cualquiera», expresó con solemnidad el Brigadier General Gelver Yecid Peña Araque, comandante de la Región de Policía No. 8. «Hoy celebramos 60 años de protección, entrega y servicio. Hoy honramos a quienes han tejido esta historia con el alma, y exaltamos especialmente a esas mujeres indígenas que han llevado en alto el honor de servir».
El evento no solo marcó un aniversario más de presencia policial en la región, sino que también se convirtió en un acto de reivindicación simbólica: la instalación de un monumento a la mujer wayuu policía, que representa el reconocimiento a su labor, su identidad cultural y su compromiso institucional.
«Este monumento es un símbolo duradero del respeto, la inclusión y la admiración hacia las mujeres indígenas que han asumido el rol de servidoras públicas sin perder su identidad ancestral», añadió el alto oficial. «Es también un llamado a valorar la diversidad como una fuerza transformadora dentro de la construcción de una Colombia más justa, equitativa y plural».
Identidad y servicio desde el territorio
La iniciativa fue liderada por el coronel Diego Montaña, comandante de Policía en La Guajira, y contó con el apoyo de autoridades locales, empresarios y la comunidad. «Esto va a retumbar en todo Colombia», aseguró el General Peña Araque.
«Es el agradecimiento que se tiene para con nuestras raíces, con nuestras mujeres wayuu que son policías, con todos los que hicieron posible este monumento que quedará por siempre como un símbolo de respeto y cariño».
Las mujeres indígenas, explicó el comandante, no solo tienen presencia en labores comunitarias, sino que también cumplen funciones claves en unidades como el GAULA, SIJIN, inteligencia, policía judicial y vigilancia, entre otras. “Ellas tienen la capacidad de actuar en cualquier frente, al igual que cualquier miembro de la institución”, resaltó.
El uniforme tradicional wayuu, que algunas de ellas portan durante su etapa académica, fue objeto de especial mención: «Es una prenda que representa la identidad de una cultura profundamente arraigada en esta región del país. ¿Cómo no elogiar algo tan significativo?».
Seguridad y desafíos: la lucha contra el multicrimen
El acto concluyó con un balance de seguridad en el departamento. Según el general Peña, los esfuerzos están centrados en reducir delitos como el hurto, el homicidio y especialmente la extorsión, un flagelo que ha dejado luto y freno al desarrollo regional.
«Tenemos una lucha frontal contra el multicrimen, estamos desplegando toda nuestra capacidad institucional», señaló. Destacó la necesidad urgente de que la ciudadanía denuncie para que la Policía, en conjunto con la Fiscalía General de la Nación, pueda ejecutar investigaciones estructurales que permitan desarticular estas bandas criminales.
Un homenaje que trasciende
El monumento a la mujer wayuu policía no es solo una escultura. Es, ante todo, un acto de memoria, gratitud y reivindicación. Es el reflejo de una Policía que, como institución, reconoce la importancia de servir desde el territorio, desde la cultura y desde la diversidad.
“Gracias a la comunidad guajira, a Riohacha y a los municipios aliados. Este monumento es de ustedes, y representa el profundo afecto del pueblo colombiano por su Policía, una Policía que también es indígena, también es wayuu, y también es mujer”, concluyó el general.