Un hecho sin precedentes que marca un nuevo horizonte para la educación superior en el norte del país, la Universidad de La Guajira recibió oficialmente el registro calificado del programa de Medicina, una meta largamente anhelada por la comunidad académica y el pueblo guajiro.
La celebración no fue solo un acto institucional, sino un momento cargado de emoción, esperanza y reivindicación histórica para una región que por décadas ha exigido mayor inversión y oportunidades en el ámbito educativo.
Entre los asistentes al acto, uno de los discursos más emotivos y simbólicos fue el del gobernador del departamento, Jairo Aguilar Deluque, quien no solo expresó su orgullo personal y familiar, sino que trazó una mirada de futuro sobre el papel de la universidad en el desarrollo de La Guajira.
“Mi padre siempre lo dijo, primo: el desarrollo del departamento se planifica desde su universidad. Así lo hacen los demás departamentos del país. Así se construyen los sueños, pensando en nuestros jóvenes, en nuestros muchachos”, expresó visiblemente emocionado el mandatario departamental.
Un sueño que hoy se convierte en realidad
El gobernador definió este logro como una celebración de esperanza, un paso histórico que transformará la vida de miles de jóvenes del territorio, y que reafirma el papel de la educación como el motor más potente de cambio social.
“Hoy es un día importante para La Guajira. Este programa no solo es un nuevo espacio académico, es una puerta abierta a la equidad, a la inclusión, al desarrollo social profundo de nuestro territorio”, aseguró Aguilar.
En su intervención, agradeció al rector Carlos Robles Julio, al Consejo Superior, al cuerpo docente, y a todos los actores que han sostenido este proyecto durante años. “Una comunidad universitaria que nunca dejó de soñar en grande”, destacó.
De la exclusión a la equidad: que los cupos sean para los nuestros
Uno de los momentos más contundentes del discurso del gobernador se centró en la necesidad urgente de que los cupos de este nuevo programa lleguen a los jóvenes guajiros, muchos de los cuales han sido históricamente excluidos del sistema educativo por falta de preparación, recursos o acceso a procesos de nivelación.
“Es muy triste cuando se me acerca una madre wayuu y me dice: ‘Gobernador, mi hijo quiere entrar a la universidad, pero no tiene el puntaje’. Es doloroso, porque nuestras comunidades no siempre tienen acceso a una educación básica y media que los prepare para las pruebas Saber”, lamentó.
Por ello, celebró con especial entusiasmo que por primera vez el departamento cuente con un proyecto de calidad para nivelar a los jóvenes, con una estrategia real y estructurada para fortalecer sus competencias académicas.
Este programa, gestionado desde la administración departamental, beneficiará a más de 18.000 jóvenes, en un esfuerzo por democratizar el acceso a la universidad. Aguilar fue claro: “Los cupos tienen que ser para nuestros muchachos. Ese es el verdadero sentido de justicia social”.
Un compromiso con el alma mater del pueblo guajiro
La intervención del gobernador no solo fue celebratoria, sino profundamente comprometida. Reiteró que desde su administración se seguirán destinando recursos para la gratuidad educativa, la infraestructura universitaria —como laboratorios, escenarios deportivos y espacios de bienestar—, y sobre todo, para garantizar que el programa de Medicina sea accesible, de alta calidad y sostenible en el tiempo.
“La Guajira no puede seguir viendo cómo sus jóvenes migran a otros departamentos a estudiar. Hoy, sus sueños se cumplen aquí, en casa, en nuestra universidad, la Universidad de La Guajira”, afirmó.
Recordó que no basta con lograr la acreditación, sino que es necesario acompañar la formación con políticas públicas coherentes, inversión sostenida y estrategias de permanencia que permitan a los estudiantes culminar sus estudios con éxito.
“Hoy sembramos futuro, y lo hacemos en el mejor lugar posible: en nuestra alma mater, la institución que simboliza los sueños, las capacidades y el talento de miles de guajiros”, sentenció el gobernador.
Una universidad que transforma y une a todo un pueblo
El nuevo programa de Medicina no solo fortalece la oferta académica del alma mater, sino que simboliza una apuesta de transformación estructural para el departamento. En palabras de Aguilar, esta universidad debe seguir siendo “el corazón del desarrollo regional”.
El mandatario cerró su intervención con una afirmación poderosa que resonó con fuerza entre estudiantes, docentes, directivos y líderes sociales:
“Cuenten conmigo. Yo me llamo Jairo Aguilar y yo también soy Universidad de La Guajira”.
Con esta declaración, Aguilar Deluque no solo asumió un rol institucional, sino que se identificó con el alma de la universidad pública: un espacio de lucha, de sueños y de reconstrucción del tejido social guajiro.